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Test de Personalidad

Elige aquel dibujo que te resulte más atractivo y domine tu atención. No tomes demasiado tiempo, simplemente selecciona de forma rápida y precisa y conoce más sobre tu personalidad. INTROSPECTIVO: Sensible, Pensativo. Te desentiendes contigo mismo más frecuentemente y completamente bien con tu medio, que la mayoría de las personas. Detestas superficialidades, prefieres permanecer aislado que sufrir el impacto de un dialogo estéril. Pero las relaciones con amigos son intensas y profundas, lo que te proporciona tranquilidad y armonía espiritual indispensable para que te sientas bien. No te preocupas por el aislamiento, aunque sea durante largos períodos de tiempo. Es una circunstancia que no te desagrada.   INDEPENDIENTE: Nada convencional, Despreocupado. Exiges libertad y vida sin compromiso. Determinas tu destino. Tienes talento artístico en el trabajo y en el ocio. Algunas veces, tu impulso por la libertad te lleva a proceder de manera opuesta a lo que se espera de ti. Tu estilo de vida es altamente individualista. Jamás imitas ciegamente lo que es convencional, al contrario, tratas de vivir de acuerdo con tus propias ideas y convicciones, aunque esto signifique nadar contra corriente.   DINÁMICO: Vigoroso, Extrovertido. Estás muy inclinado a correr riesgos y asumir importantes compromisos a cambio de tareas variadas e interesantes. En contraste, actividades rutinarias tienden a ejercer efecto paralizante sobre ti. Lo que más aprecias es desempeñar un papel activo en los acontecimientos. Procediendo así tu capacidad de iniciativa se torna significativamente acentuada.   OBJETIVO: Equilibrado, Armonioso. Valoras el amor y un estilo de vida simple y sin complicaciones. Los que te rodean te admiran porque tienes ambos pies firmemente plantados en el suelo...

¿Cómo aprovechar cada día para cambiar?

Cuando comenzamos a despertar concientemente o cuando atravesamos una crisis o cuando la vida se ha vuelto una rutina asfixiante y nos proponemos hacer transformaciones profundas, muchas veces nos sentimos abrumados por la inmensidad de la tarea. Tendemos a pensar que debemos hacer algún cambio drástico y rápido y que así será más fácil.  En general, es al revés.  Agregarle tanto estrés al estrés de la crisis termina siendo demasiado y volvemos al inicio, más exhaustos. El problema reside en que optamos por los cambios externos en lugar de los internos, así que nos separamos, renunciamos al trabajo, nos mudamos de ciudad o de país, bajamos 30 kilos, nos vamos al campo… pero seguimos siendo nosotros mismos, sea donde sea que estemos; por lo que, casi seguramente, volveremos a crear las mismas condiciones y caer en los mismos problemas que creímos remediar. Por el contrario, cuando nos damos cuenta de que la verdadera solución reside en una transformación interna, usamos las condiciones en donde estamos para hacerlo.  Si lo logramos allí, estamos preparados para cualquier cosa. ¿Cómo hacerlo?  Los demás son espejos.  Nos muestran aspectos negativos que negamos o escondemos, formas de relacionarnos que desconocemos, cualidades que no reconocemos, posibilidades que excluimos.  Cuando dejamos de vivir reactivos y dormidos y comenzamos a observar cada conversación, cada encuentro, cada persona de esta manera, tomamos conciencia de nuestras pautas internas y aparecen otras alternativas que nos acercan a nuestra esencia. Cada día se vuelve una aventura.  ¿Qué señal tendremos hoy?  ¿De qué nos daremos cuenta?  ¿Qué nueva sensación inaugurará un camino que jamás se nos hubiera ocurrido?  ¿Cuál aspecto desconocido de...

De la teoría a la práctica

“A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A éstos, los que retienen lo leído. A éstos, los que comprenden lo leído. A éstos, los que ponen manos a la obra”.   En estos momentos, de tantas transiciones profundas a todo nivel, no hay verdad más grande que ésta. Encuentro que hay muchísima información circulando, pero poca puesta en tierra. No es lo que sabemos lo que transformará nuestro mundo sino lo que experimentamos, lo que creamos, lo que vivimos. Como expresa otro dicho: “más vale un gramo de práctica que una tonelada de teoría”. Me di cuenta de esto hace mucho tiempo en mí misma y me propuse ser una Consultora que ayudara a realizar el cambio interno que habilita el cambio externo. No hay real innovación y evolución con teoría en la mente y parches en la vida cotidiana. Debe nacer desde adentro y entonces atraerá las condiciones para concretarse en el afuera. ¿Lo pruebas? Te...

¿Qué ves cuando te ves?

Hoy, vi en una revista una serie de fotos tomadas con ultra-microscopios. Seres infinitesimales, minúsculas partes de células, fenómenos instantáneos. Me quedé maravillada. Todavía no puedo creer la ilimitada riqueza y variedad de lo que nos rodea, desde lo micro hasta lo macro. Es inconcebible tanta multiplicidad y ¡belleza!, porque, además, son hermosísimas. Cuando era chica y me quedaba embelesada mirando los paisajes de mi terruño natal (Diamante, Entre Ríos), el corazón se me salía afuera de la dicha. Me encendía de admiración, de regocijo, de plenitud, de amor, de poder, de… sentirme una con la Tierra. Me pasaba lo mismo cuando había grandes tormentas. Los demás me decían que se sentían pequeños o temerosos. Yo no lo entendía. Yo era parte de ello. Yo ERA ello. Sin importar si es enorme o mínimo; del cielo, del suelo o del mar; de aquí o del más allá; mío o tuyo: es admirable, excitante, hermoso, increíble, profundo, potente, pleno de sentido y propósito, amable (digno de ser amado). ¿Te puedes ver con esos ojos? Son los ojos de...

¿Recurres a la alegría aun en momentos difíciles?

En una época en que casi todo estaba mal (no voy a aburrirte con odiseas antiguas), buscaba inconcientemente momentos en los cuales reírme. Me encontraba con amigos con muy buen humor y salíamos a comer (invitaban ellos porque yo no tenía un peso) o a tomar café y bromeábamos con cualquier cosa.  Tenía una amiga/vecina que tampoco estaba pasándola  bien y a la noche, después de pasarnos el parte diario de adversidades, terminábamos siempre buscándole la vuelta para reírnos de ellas.  Miraba todas las comedias de la televisión.  Me solazaba con pequeñas escenas en la calle que me inspiraban (niños jugando, flores, el sol brillando entre nubes).  Sobre todo, aprendí a reírme de mí misma y de mis dramas, porque, como dijo B. Franklin, la alegría es la piedra filosofal que todo lo convierte en oro. Hace poco, murió Joan Rivers, una vieja irreverente, increíble y resiliente que me divertía muchísimo.  Acerca de sus infortunios, decía que el humor la había salvado porque le permitía reducirlos a una medida que los hacía manejables… una actitud muy inteligente, ya que el drama los aumenta… No se trata de reírse neuróticamente para “tapar” las cosas y penar por dentro, sino de comprender que el sufrimiento es opcional.  El dolor sucede y es inevitable (como el necesario período de duelo) pero aferrarnos a él, agregándole congoja constante, revela que no hemos podido encontrar la enseñanza y la evolución que trae como compensación, no hemos honrado a la persona o la situación con la comprensión, el perdón y el amor. Frecuentemente, estamos enganchados de historias tristes que nos contamos y que recreamos todo...

No te detengas

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños. No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber. No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario. Pase lo que pase nuestra esencia está intacta. Somos seres llenos de pasión. La vida es desierto y oasis. Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia. Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa: tú puedes aportar una estrofa. No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre. No caigas en el peor de los errores: el silencio. La mayoría vive en un silencio espantoso. No te resignes. Huye. Valora la belleza de las cosas simples. Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas, pero no podemos remar en contra de nosotros mismos. Eso transforma la vida en un infierno. Disfruta del pánico que te provoca tener la vida por delante. Vívela intensamente, sin mediocridad. Piensa que en ti está el futuro y encara la tarea con orgullo y sin miedo. Aprende de quienes puedan enseñarte. La sociedad de hoy somos nosotros: Los “poetas vivos”. No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas… Walt...

Valoración

Iba en el tren y una señora se puso a hablarle sin parar a su acompañante ocasional. Su discurso era que ella hacía toooodo por los otros (“puedo dar la vuelta al mundo”, “morir”, “hacer lo que sea”) pero nada por sí misma. Se autodenominaba “una madraza”, incluso para su marido, a quien decía que lo “consentía demasiado”. Ahora, para ella misma, no levantaba un dedo. Por supuesto, se quejaba, pero en su tono había cierto orgullo y sentido del deber bien hecho. Me hizo recordar a una mujer joven que vino hace años y me contó una serie de desgracias, al final de las cuales me dijo que quería cambiar “por el bien de su hijo”. Le comenté que así no iba a servir la terapia, que tenía que hacerlo por ella. Rápida, me contestó: “ah, no, si es por mí, yo me pego un tiro y termino todo”. He notado que estas actitudes, si bien son bastante femeninas, son comunes a quienes no tienen conciencia de sí mismos más que a través de los demás. En sí mismos no existen. Son en razón del rol que cumplen con los demás. Si algo les saca eso, se derrumban totalmente. En las mujeres, se trata de las relaciones (madre, esposa, acompañante, salvadora). En los hombres, se trata del trabajo o el dinero. El aprendizaje aquí es encontrar el propio valor, sin importar lo que son para los otros sino para ellos mismos. Generalmente, hay muy poca autoestima y falta de proyectos personales. Es una invitación a apreciar el poder del uno en la...