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Test de los chakras y gemoterapia

TEST DE LOS CHACRAS Chakra Raíz: YO TENGO DERECHO A TENER Coxis, glándulas suprarrenales, sistema excretor ¿Me siento físicamente vibrante, saludable? ¿Me siento bien aquí? ¿Tengo un fuerte deseo de vivir? ¿Amo mi cuerpo como a un tesoro maravilloso? ¿Soy una persona de alta energía, en movimiento y camino con audacia por la vida? Cerrado: Persona desvitalizada-poca voluntad de vivir *Conexión con el planeta, capacidad de resolver problemas, seguridad en uno mismo, éxito material. Serenidad   Chakra Sacro: YO TENGO DERECHO A SENTIR Sistema reproductor, urinario, gónadas, ovarios, testículos. ¿Tengo un fuerte impulso sexual saludable? ¿Me siento confiado y sexualmente pleno? ¿Puedo expresarme sexualmente y dar y recibir placer? Cerrado: Dificultad para dar y recibir amor. Poca potencia sexual *Emociones y sentimiento sobre nosotros mismos. Amor a la vida, placer, conquista, apertura manejo de la vida sexual. Chakra Plexo Solar: YO TENGO DERECHO A OBRAR Sistema digestivo, hígado, páncreas, bazo (sistema inmunitario), sistema nervioso vegetativo (relacionado con el subconsciente). Parte inferior de espalda ¿Sé lo que quiero? ¿Tengo confianza en poder manifestarlo? ¿Puedo tomar decisiones y actuar sobre ellas? ¿Soy consciente de mis emociones y puedo controlarlas? ¿Estoy emocionalmente pleno? Cerrado: Bloqueo de sentimientos, poca facilidad para sentir, sin amor hacia sí mismo, no se aceptará, rechazo personal y desinterés por su propia salud. *Autoestima, centro del poder personal y voluntad de saber y aprender, actitud hacia la vida, es el “desapego”. Sede de la personalidad, de nuestra identidad (pasiones, impulsos, cólera, miedos, capacidad para mantener relaciones, adaptaciones sociales). Es el que más se relaciona con nuestro ego, absorbe mucha energía de los dos primeros chakras.   Chakra del...

Cinco consejos para surfear tiempos difíciles

En estos momentos en que recibimos tantas malas noticias desde los “miedos de comunicación”, es difícil mantenerse centrado y en buena disposición.  Teniendo en cuenta los grandes desafíos que todos estamos atravesando, este entorno agresivo hace más complicado los cambios que intentamos generar, sumado a que estamos acostumbrados a una mala comunicación interior, en la que nos criticamos y disminuimos constantemente. Para colmo, frente a los problemas, tendemos a empeorar el panorama con conductas que no nos ayudan para nada: fumar, beber, tomar medicamentos en demasía, tragar comida chatarra, ser sedentario, etc.  Y juntarnos con personas que están iguales o peores que nosotros para quejarnos y deprimirnos más. Es imprescindible asumir responsabilidad por una vida mejor.  No sucede mágicamente.  Se trata de tomar pequeñas decisiones que tienen grandes efectos y sostenerlos en el tiempo hasta que se instalan definitivamente. Me gustaría sugerir algunas: Filtrar lo que recibimos de los medios: es indudable que estamos atravesando épocas caóticas y violentas y probablemente continuará por un tiempo. Vivir obsesionados por ello no lo solucionará, sino que, por lo contrario, lo aumentará porque le estamos agregando nuestras energías y expectativas. Los medios se regodean mostrando lo peor de la humanidad y lo repiten hasta el hartazgo porque les da rating.  Enganchar nuestros aspectos temerosos y morbosos a ellos disminuye nuestras posibilidades de sentirnos bien porque nos brutaliza e insensibiliza a las sutiles irradiaciones del Alma. Obviamente, tampoco es cuestión de encerrarnos en una burbuja y aislarnos del mundo, pero sí podemos estar informados y con una visión propia e integral de la realidad, en lugar de una prestada y tendenciosa. Aprende a tener...

Esperando (preciosa canción)

  Esperando en la estación, esperando por el movimiento correcto Esperando en el sótano, esperando por las señales correctas Esperando mientras sueño despierto, esperando mientras resoplo Esperando Esperando en los bares correctos, esperando en los zapatos correctos Esperando en los autos rápidos, esperando en los aeropuertos Esperando por las millas aéreas, esperando en cámara lenta Como en un torniquete   Y si alguna vez cambias de opinión Sabes que no soy difícil de encontrar Y si alguna vez necesitas a alguien Todavía estaré esperando   Esperando con los huérfanos, esperando por las picaduras de abeja Ellos me dicen lo que el éxito traerá, esperando en la penumbra Esperando por toda tu vida, esperando por un ideal, por un pobre contrato, sin contrato Juega tu estereotipo, sí   Y si alguna vez encuentras el tiempo Sabes que no estoy muy lejos Todavía estaré esperando   Sólo esperando, por un amigo Esperando   Dije “Está bien” Está bien, mi amigo Sí, está bien   Sólo...

La vida según las redes sociales…

Hace poco, leí sobre una encuesta hecha a usuarios de una gran red social sobre su nivel de felicidad al utilizarla.  Si bien al principio se sentían bien, con el tiempo esa felicidad disminuyó.  No daban razones de esta actitud, pero, escuchando a algunas personas, me imagino una: la comparación entre ellos y lo que ven de sus conocidos en la red. Muchos postean fotos de viajes, de celebraciones, de diversiones, con comentarios llenos de alegría y logros.  La realidad no es tan así… pero, quienes leen esos posts, no lo saben…  Por lo tanto, creen que están mucho peor que sus conocidos y generan envidias, celos, desvalorizaciones, competencias, desazones, etc. Los humanos tendemos a comparar nuestra experiencia con la de los demás y sentirnos inferiores o superiores.  Obviamente, no se trata de ocultar los verdaderos motivos de felicidad ni de comenzar a publicar problemas, pero sí de saber que no todo lo que brilla es oro y tener una perspectiva más amplia con respecto a lo que vemos.  Por otro lado, es un buen llamado de atención hacia nuestra propia vida y lo que podemos cambiar y mejorar.  Toda “sombra” tiene una razón y la envidia nos conmina a darnos cuenta de que eso que valoramos del otro es algo que nosotros también podemos lograr, a nuestra manera. El examinar con veracidad nuestra vida nos da la posibilidad de apreciarnos y estimarnos por lo que somos y por lo que podemos, liberando un potencial magnífico que espera oculto ser...

Pronóstico de Septiembre, por Lena Stevens

El cambio también viene con un REINICIO y una oportunidad para hacer las cosas de manera diferente en su vida. Ya sea que ustedes sean los que están haciendo una elección o sea una elección o situación del exterior que les afecte, el CAMBIO es inevitable. Este mes exploraremos cómo lidiar con el CAMBIO de manera positiva y proactiva para que puedan utilizarlo para REINICIAR su vida de la mejor forma posible. ¿Qué es el CAMBIO? En breve es el paso de un lugar, estado, forma, o fase a otra que hace que las cosas se transformen y se vuelvan diferentes. Hablamos de las finalizaciones y los comienzos en el pronóstico del mes pasado especialmente alrededor de la última Luna Nueva. Bajo el tema de CAMBIO, las finalizaciones y comienzos continuarán siendo marcadores importantes en este mes a medida que navegamos energía que es a veces muy definitiva en su resultado. Hay dos tipos de cambio. El cambio que ustedes inician basado en una elección personal y el cambio que se les impone del exterior usualmente basado en la elección de otra persona. El cambio basado en su elección generalmente es algo que ustedes quieren y esperan implementar en su vida. El cambio impuesto generalmente no es deseado, es resistido y juzgado. ¿Qué si pudieran asumir la actitud de que todo cambio es algo que elijen? Eliminarían la resistencia y enfrentarían el cambio de manera proactiva. Resistir el cambio no tiene poder. Elegir todo cambio sin importar de donde viene tiene mucho poder. El cambio puede ser inesperado, y seguramente tendremos alguna experiencia de eso en este mes, o...

¿Cómo se siente estar “aquí y ahora”?

Todos los que nos dedicamos al desarrollo personal y/o profesional hacemos énfasis en “el poder del ahora”, pero pocos comprenden qué significa y cómo se siente.  Voy a usar mi propia experiencia para exponerlo.  Hace años, comencé a darme cuenta de los beneficios de estar presente luego de tomar conciencia de ciertas características de mi personalidad que me torturaban: exigencia, perfeccionismo, ansiedad, impaciencia… una joyita. Estas “cualidades” se evidenciaban en: –      Diálogos internos constantes, llenos de reproches, juicios, denigraciones, comparaciones y muchos etcéteras iguales de encantadores. –      Temores acerca del futuro, ideando incesantes y  múltiples conversaciones y planes alternativos en caso de que sucediera esto o aquello o esto otro. –      Recriminaciones sobre lo que debía hacer dicho o hecho; revisiones de mis acciones pasadas buscando equivocaciones y omisiones; culpas enormes acerca de ello, con sus consecuentes castigos. –      Victimizaciones dramáticas en las que me veía como lo último del mundo, la más fea, la más mala, la peor. –      Interacciones difíciles con las personas, por mi necesidad de que las cosas se hicieran rápido y perfecto. –      Psicomatizaciones de toda clase y color, acarreando una cantidad de medicamentos encima para paliar indigestiones, acideces, dolores varios, baja presión, rinitis, etc. ¿Crees que exagero?  Obsérvate durante un día y verás que no.  El basurero que es nuestra mente es insondable y oscuro, lleno de restos fermentados y reciclados una y otra vez. Para colmo, la relación con mi cuerpo era pésima.  O lo olvidaba y vivía en mi mente o bajaba y sufría.  En este estado, me decidí a hacer una formación en Integración Cuerpo-Mente y mi vida cambió.  Entendí...

Etiquetas nocivas

Si bien los diagnósticos, tanto sean físicos como psicológicos como sociales, nos brindan recursos útiles y considerable tranquilidad, también es cierto que nos “etiquetan”.  Y cuando se hace desde pequeños, es más perjudicial todavía. Como individuos y como sociedad, acostumbramos marcar a los demás con un rótulo que los describa y nos desentendemos.  Es más fácil y cómodo y además nos evita tener que investigar en nosotros mismos y descubrir nuestra multiplicidad de aspectos, sin dejar de mencionar el hecho de que también evadimos que los otros actúen como “espejos” de lo que no queremos ver. Desde chica, constaté lo dañino de este hábito y me ocupé de activar tantos aspectos míos como fuera posible y de ser esencialmente YO, sin cargar con estereotipos de género, clase social, edad, condición física, trabajo, situación económica, estado civil, etc. Creo que este aviso (clickea en la imagen) nos ayuda a reflexionar en este aspecto, planteando asimismo un debate que se está instalando en muchos ámbitos.  Espero que te sirva para hacerlo y transformarte en todo lo que puedes ser, permitiendo lo mismo a tus hermanos de la Vida....

¿Qué es la Nueva Energía?

Estamos viviendo una época única en la historia del Universo: estamos despertando.  ¿A qué?  A una nueva realidad, la del Espíritu.  Hemos sobrevivido dormidos o semi-dormidos, sin registrar los múltiples dones presentes en nosotros.  Nos hemos manejado con menos del 10% de nuestro potencial y, así, nos hemos creído víctimas silentes de un sistema que contribuye a desempoderarnos.  Es hora de abrir los ojos a una verdad portentosa: somos Seres Espirituales transitando una experiencia Humana.  Es hora de encender el Alma, reconociéndonos en nuestra Esencia.  Es hora de unirnos concientemente a la Fuerza Creativa del Universo: el Amor.  Somos Hijos de la Luz. ¿Cómo comenzó esta travesía?  Si bien hubo muchos antecedentes, se coincide en tomar los años 60 como el inicio a través de la llamada Nueva Era.  La Nueva Era es, según sus seguidores, el comienzo de una etapa que rompe con los paradigmas de una civilización belicosa, rígida, institucionalizada y racionalista, abriendo paso a una forma de ser y de pensar diferente, bajo el modelo acuariano (¿recuerdas la famosa “Conspiración de Acuario?”).  Es el amanecer de la armonía y el entendimiento entre los hombres, basado en una sensibilidad que capta la energía divina manifestada en la conciencia expandida de la Nueva Humanidad. Es un proyecto que abarca la transformación del mundo contemporáneo tal y como lo conocemos ahora. Muchos lo llaman también “La Ascensión”. Ascensión es la elevación de la frecuencia vibratoria de nuestros campos energéticos, hacia las octavas más elevadas de luz.  Es la fusión con nuestra verdadera naturaleza. Ascender es reconocer nuestra matriz divina y recuperar la conciencia de quienes realmente somos, es nuestro...

¿Culpable o responsable?

Un consultante me contaba compungido la enorme culpa que sentía acerca de sus hijos.  Continuó con la que tenía con su actual esposa.  Siguió con la que tomaba por las oportunidades desperdiciadas en su trabajo.  Antes de que asumiera las cargas del mundo entero, le pregunté: “¿Y qué estás haciendo con respecto a todo eso?”.  No pudo responderme… Así es la culpa.  Producto de nuestra herencia judeo-cristiana, termina siendo una actitud pasiva que no le sirve a nadie.  Nos han educado a través de ella desde niños, en la familia primero y en la sociedad después.  Las relaciones son el terreno fértil en que más se utiliza, no solamente por la declaración abierta (“me va doler mucho si no haces…”) sino por medio de tonos de voz, miradas, indirectas, que nos hacen sentir malos, impotentes, manipulados. Pasa de generación en generación y contribuye a la victimización generalizada.  Es más fácil y cómodo sufrir por la culpa que responder por las consecuencias de nuestra conducta.  Tiene más drama y parece que rinde mejor, aunque termina peor. La culpa y la responsabilidad son generalmente excluyentes.  Cuanto más prime una, más anula la otra.  Si la culpa no mueve al arrepentimiento y la acción  reparadora es inútil.  ¿Qué significaba “arrepentimiento” inicialmente?   No esa santurrona postura de golpearse el pecho para volver a hacerlo a la menor oportunidad.  Era “cambiar la mente”.  O sea, tomar conciencia de lo que hubiéramos hecho y adquirir una nueva forma de pensar que transforme nuestra vida hacia el mejor potencial que tenemos.  Por lo tanto, no es una condena sino un aprendizaje. Una vez que hayamos cambiado...