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Sentimiento hecho danza

Cada año, So You Think You Can Dance se supera: las coreografías, los bailarines (con sus extensiones imposibles, su ductilidad, su conmovedora expresión, su técnica), la maravillosa iluminación, todo constituye un viaje hacia la belleza, la integración cuerpomente, el arte, la creatividad, la potencia, la sensibilidad…  Este es un mínimo ejemplo de ello: regocíjate encontrando maravillas de este...
Cuentito perruno (o humano?)

Cuentito perruno (o humano?)

“Hace tiempo, en un pequeño y lejano pueblo, había una casa abandonada. Cierto día, un perrito buscando refugio del sol logró meterse por un agujero de una de las puertas de dicha casa. El perrito subió lentamente las viejas escaleras de madera. Al terminar de subirlas, se encontró con una puerta semiabierta, y lentamente se adentró al cuarto. Para su sorpresa, se dio cuenta que dentro de ese cuarto había mil perritos más, observándolo tan fijamente como él los observaba a ellos. El perrito comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas poco a poco. Los mil perritos hicieron lo mismo. Posteriormente sonrió y ladró alegremente a uno de ellos. El perrito se quedó sorprendido al ver que los mil perritos también le sonreían y ladraban alegremente con él. Cuando el perrito salió del cuarto se quedó pensando para sí mismo: “¡Qué lugar tan agradable, tengo que venir más a visitarlo!”. Tiempo después otro perrito callejero entró al mismo sitio y al mismo cuarto, pero este perrito, al ver a los otros mil perritos del cuarto, se sintió amenazado ya que lo estaban mirando de una manera agresiva. Empezó a gruñir, y vio como los mil perritos le gruñían a él. Comenzó a ladrarles ferozmente y los otros mil perritos le ladraron ferozmente también a él. Cuando este perrito salió de aquel cuarto pensó: “¡Qué lugar tan horrible, nunca más volveré a entrar aquí!”. En el frente de aquella casa había un viejo letrero que decía: “La casa de los mil espejos“. Los rostros del mundo son como espejos. Según seamos, así...
¿Sabes que ya eres lo que deseas?

¿Sabes que ya eres lo que deseas?

El analista junguiano James Hillman desarrolló esta teoría: así como en la semilla está el roble, y éste necesita condiciones para activar el árbol que ya es desde un comienzo, también cada humano es una bellota. Esto tiene dos lecturas.  Por un lado, no seremos otros que los que venimos a ser.  De una bellota de roble nacerá un roble y de una de encina, una encina.  Estamos diseñados para ser un tipo especial de ser humano y es necesario reconocerlo, aceptarlo y honrarlo, para que se pueda desplegar plenamente. No entramos a este mundo siendo “una hoja en blanco”.  Ya traemos, en forma potencial, los recursos y aprendizajes que nuestra alma decidió efectuar en esta encarnación.  En este potencial, se halla nuestra belleza, don, vocación, deleite, bienestar, compleción. Por otro lado, las circunstancias ambientales harán que ese roble sea más o menos fuerte, más o menos enraizado y frondoso.  Nuestra familia, el contexto social y económico, la educación, etc. serán importantes para nuestro desarrollo, porque determinarán cuan fácil o difícil será ese crecimiento. Ambientes extremadamente arduos pueden ir en contra de nuestra esencia.  A veces, las pesadumbres pasadas y la lucha entablada para respetar la originalidad conspiran para que abandonemos ese llamado interno. Igualmente, seguir los cantos de sirena de la sociedad o los mandatos familiares pueden hacer que nos alejemos de lo que es precioso para nosotros.  Si nuestra inspiración fuera ser un artista, pero el medio conspirara contra ello por motivos monetarios o presiones tradicionales, quizás seríamos muy exitosos para el afuera haciendo otra actividad, pero seguramente sufriríamos interiormente la falta de desarrollo de nuestro potencial....

Canción para mi muerte

“Más que una época en el tiempo, Sui Generis es una época en el alma de cada uno”.  Así lo es para mí, por lo menos…  Horas de mi adolescencia...

Los buenos nidos (hijos viviendo en el exterior)

Hay nidos acogedores, hay nidos atestados y hay vuelos fatales. Esto dice el terapeuta familiar Frank S. Pitman en “Momentos decisivos”, un sensible estudio sobre los temas esenciales de la vida familiar. Un nido acogedor es aquel hogar del cual el hijo no se va aunque sea adulto, pero eso no molesta a los padres. Del nido atestado el hijo en edad de emanciparse no se va y los padres están incómodos. Y los vuelos fatales son los del hijo adulto que se va y fracasa en su vida, aunque no regresa. A estas situaciones críticas hay que agregarle una, deseable, en la que el nido funcionó perfectamente como tal: los hijos se van y vuelan con autonomía hacia sus propios objetivos. Han recibido en el nido lo que necesitaban para crecer y desarrollar sus recursos, surcan sus cielos, construyen sus nidos. Es entonces el momento, para padres e hijos, de recrear el vínculo, de actualizarlo trayéndolo al presente, ya no es la relación entre aquellos niños pequeños y frágiles y los padres protectores, ahora es el lazo entre adultos, que serán siempre padres e hijos, pero que podrán celebrar lo que transitaron y construyeron juntos. Cuando los hijos se van en estas condiciones, no hay pérdida. Ellos ganan aquello para lo que se los preparó: su libertad, su capacidad de elegir y hacerse responsables de sus vidas. Los padres ganan la paz espiritual de saber que han cumplido su misión: acompañar a una vida guiándola hacia su autonomía. Criamos a nuestros hijos para soltarlos, no para retenerlos. Nuestra tarea ha sido bien cumplida cuando dejan de necesitarnos y...

Tomando “Tierra”

Vivo en un sexto piso y (aunque mi departamento es luminoso y abierto) me gusta bajar todos los días no sólo para tomar Aire, sino Tierra… Hoy, en el descanso de la clase de  gimnasia y baile chino, me acerqué a un arbolito hermoso que está en la plaza y me abracé a él y una compañera me tomó una foto.  La subo para recordarte que te conectes a la Madre Tierra, que siempre te nutre y...

Madurez a pleno

“Si tus hijos son perezosos, no se merecen tu herencia.  Si son trabajadores, no la necesitan. Por lo tanto, úsala para obtener los placeres que tu vejez se merece”.  No sé quién afirmó esto, pero estoy observando que muchos están comenzando a pensar así. A veces, los hijos se vuelven negligentes cuando saben que tendrán sus necesidades básicas cubiertas y desperdician los dones que han traído o los aprendizajes que necesitan.  Otros, por el contrario, entran en una carrera frenética por triunfar en el mundo.  Sea como sea, se trata de dejar que vivan sus vidas y encuentren sus formas particulares de hacerlo. Muchas personas han trabajado intensamente y se merecen el descanso y los placeres que no han podido gozar debido a las responsabilidades asumidas.  Dejar las culpas de lado y aprender a disfrutar es una gran lección de la...

Test de las Estaciones

Elige cuál es tu estación preferida, y veras como describe tu personalidad: Primavera Eres de los que les va la naturaleza, el cuidado de la salud tuya y de los tuyos. Miras con lupa tu alimentación y te gusta el campo y las flores. Las personas de primavera son gente afable; el mejor anfitrión para las fiestas, que harás que tus invitados se sientan de maravilla. Muy organizados, ordenados y con las metas muy claras. Son grandes amigos y con fuerte magnetismo personal. Verano Eres el rey de la extroversión y un loco impulsivo. Divertidísimo, dinámico y con una gran agudeza mental. Pillas rápidamente las cosas. Tu mayor disfrute es el calor del sol y del tiempo libre. Las personas del verano suelen ser muy inteligentes y creativas. Como son personas tan inteligentes, a veces se sienten incomprendidos dentro de su propio entorno familiar, o se aburren fácilmente de “lo mismo de siempre”. Miran hacia otro lado y buscan nuevas tierras. Son propensos al insomnio, porque tiene estimulada la parte izquierda del cerebro y no pueden desconectar, su cerebro es un torrente continuo de ideas. Otoño Esta personalidad corresponde al alma del maestro. Son seres puros con gran capacidad de transformación, y su generosidad les lleva a compartir su experiencia con los demás, convirtiéndose en maestros que guían a los demás en sus procesos de evolución y transformación. Muy exigentes y perfeccionistas. Duros consigo mismos, no se permiten fallar. Interiormente, pueden ser muy emocionales pero no se permiten mostrar sus emociones a los demás, porque se sienten vulnerables. Son excelentes escritores porque no les cuesta nada soñar. Viven el...

¿Pierdes tu hoy y tu mañana por los costos del ayer?

Imagina que has estudiado una carrera por tres años, te das cuenta de que no era lo que esperabas y que otra es más afín a ti: ¿sigues o comienzas con la nueva?  Has estado en una relación por quince años, tienes una cierta edad y eres infeliz: ¿continúas o te separas?  Pusiste mucho dinero y expectativas en un proyecto y, pese a la voluntad, no está rindiendo: ¿renuncias o te sigues empeñando? Hace poco, conocí el concepto de “costo hundido”: una inversión del pasado que no  puede ser recuperada.  Puede parecer un tema económico y lejano pero es algo que estamos considerando continuamente. He notado que la mayoría consideramos más la inversión involucrada que la realidad incontrastable.  Cuánto más recursos emocionales ponemos, más difícil es abandonar.  Por eso, tendemos a tomar decisiones irracionales que nos hunden cada vez más. Los demás, que no están envueltos en el dilema, nos ven como tercos, insensatos, demasiado optimistas, ilusos, pero nosotros creemos que, si seguimos esforzándonos, conseguiremos que resulte (esa es la estrategia del Ego, por otro lado).  Así, batallamos denodadamente hasta desfallecer o nos detenemos durante años.   ¿Qué hacer?  En principio, saber que todo tiene su límite, que más no es mejor ni que  se puede lograr cualquier cosa sólo con voluntad, dinero, buena energía y/o amor.  Por más que nos duela, hay situaciones que se acaban o que no consiguen despegar. Luego, es importante escuchar a los demás, a los que no están implicados.  Ellos pueden aportar otra perspectiva y hacernos ver lo que nos obstinamos en rechazar.  Hay una línea muy delgada entre seguir al corazón y...