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Luces cotidianas

Luces cotidianas

“La luz matinal entra en la pieza como con un estridor ligero. Y llegan, vagos, incomprensibles por momentos, apagados, intermitentes, desde la playa, los gritos de los bañistas. El Gato abre los ojos: la fronda del árbol que intercepta la ventana está acribillada de luz solar. Y en medio de las hojas, en los intervalos que se abren a veces entre rama y rama, hay también, aparte de las manchas amarillas que se proyectan en las hojas y las ramas, un resplandor blanquecino, impreciso, del que se diría que es un último estado de la luz, diseminándose en medio de la más grande incandescencia, antes de desintegrarse por completo”.     Un gran escritor, Juan José Saer, describiendo un gran momento… un cotidiano momento… la...
Lástima, compasión, empatía, confianza

Lástima, compasión, empatía, confianza

Charlando con un amigo acerca de las dificultades de otro, le hice un comentario y reaccionó con un: “¡qué poco compasiva!”.  No hay mejor reflexión que la que se hace en voz alta con alguien, porque nos permite elaborar más articuladamente un concepto y contrastarlo con las discordancias del otro, así que aproveché para profundizar en algo que me está dando vueltas desde hace un tiempo. En las últimas semanas, escribí reflexionando acerca del servicio y el desapego, proponiendo otra forma de considerarlos.  La compasión tiene relación con ellos, porque tendemos a vincularla con la lástima, con “pobrecitear” (un verbo inventado por mí cuando era chica, al escuchar a mis tías exclamar constantemente  ¡pobrecito! ante cualquier mínima o gran cosa que le sucedía a alguien).  Me irritaba esa forma de ningunear la capacidad del otro, enganchándose en la proyección que les producía. Aunque no nos gusta pensarlo de esa forma, casi toda la simpatía que tenemos por los demás está basada en una proyección inconciente: sufrimos por lo que nosotros sentiríamos si nos pasara eso.  La mejor forma de evitarlo es conocernos y  trabajar internamente en ese asunto, de otra forma terminamos descargando nuestras emociones en los demás y haciendo lo que nos gustaría que hagan con nosotros… que generalmente no es lo que le serviría al otro… Hay un trasfondo de poder en esta actitud.  Al igual que con la ayuda, supone creer que sabemos qué es lo mejor para el otro.  Con esto, los anulamos como seres con poder para decidir y crear.  Por eso, no resulta extraño que se utilice tanto el “servicio” como asistencialismo y...
Tú eres Amor

Tú eres Amor

Estás tranquilo. Estás preparado. No hay nada de tu pasado en el camino hacia tu futuro. No hay nada en tu futuro que sea como tu pasado. Estás tranquilo. Estás preparado. Este pasado por el que has estado caminando te ha conducido por diversas direcciones. Has experimentado emociones que nunca esperabas sentir. Emociones de amor, emociones de pena, emociones de enojo, emociones de alegría. El espectro emocional ha sido experimentado. Y allí estás tú: en el centro del espectro. Cuando quieras, puedes moverte dentro de esas emociones. Cuando quieras, puedes experimentarlas a través de otro ser, de una multitud, de un grupo o simplemente a través de ti. Porque Tú eres Todo. Tú eres el mundo. Y tu gran misión aquí en la Tierra es AMARTE. Recuerda que no siempre te será fácil, algunas veces será tu desafío. Pero muchas veces será muy, muy maravilloso… Y al intentar focalizarte, todo lo demás se colocará en su lugar: Mayor apertura, mayor compasión, Mayor pasión, mayor deseo de estar aquí. El deseo de SER. Cuando tú aprendes a AMARTE como amas a los demás, cuando toda la atención la colocas en TI, las cosas cambian muy rápido, las cosas se mueven dentro de ti. La alegría que sientes cuando alguien te abraza, se transforma en un autoabrazo. Puedes contenerte y sentirte contenido de muchas maneras, cuando pones en práctica el amor propio en tu vida. AMOR es lo que eres. Es tu esencia. Respíralo… y comienza a respirar el Amor que eres… Está siempre presente. Algunas veces está a tu derecha, en esos días que crees que no lo puedes encontrar....
¿Quieres ser feliz o tener razón?

¿Quieres ser feliz o tener razón?

Como buena ariana, he sido muy discutidora.  Con una sed por aprender y saber inmensas, mis conocimientos me hacían imbatible.  Inconcientemente, ponía mucho de mi autoestima en ello.  Con el tiempo, eso me trajo problemas porque podía ser invasiva o mostrarme como sabelotodo.  Empecé a callarme y seleccionar mucho cuándo era necesario hablar.  El silencio me está pareciendo una gran opción. Pero, había otro tema detrás: querer tener razón.  No es solo algo que me pasara a mí: todos desean que su punto de vista sea el vencedor o que sus decisiones sean aprobadas.  Gastamos una gran cantidad de energía en eso, al punto que podemos perder amigos o familia por intentar convencer a los demás (y “ganar”). Cada asunto puede ser observado desde diferentes niveles y muchas veces lo que es cierto en uno, no lo es en otro.  La mayoría tiende a ver solo una parte (la que le conviene) y pelea para negar o desestimar la otra.  Eso los hace vulnerables y pasibles de ser engañados.  Por supuesto que existen puntos ciegos en todos: para eso sirve escuchar, ya que así nos enriquecemos al sumar niveles que nos resultan difíciles de advertir o entender por nuestro carácter y experiencias.  Lamentablemente, pocos adoptan este beneficio. En lugar de ser más inclusivos, estamos cada vez más más intolerantes. Como es normal, esto tiene que ver con la dualidad.  Nos identificamos con un extremo y rechazamos el otro.  Al reconocer la totalidad, podemos comprender integralmente un asunto o una persona.  Esto nos lleva al desapego, ya que no necesitamos tomar partido fanáticamente o amar/odiar a alguien enteramente.  En la...
Cómo ser ego-ista sin ser egoísta

Cómo ser ego-ista sin ser egoísta

En mi niñez le oía decir mucho a mi madre “No seas egoísta”. Como la hija mayor en la familia, siempre tenía que compartirlo todo con hermanos y primos. Y cuando no quería compartir me llamaban “egoísta”. Así que aprendí que si quería enfocarme en mí misma estaba siendo egoísta y eso era algo malo. Pero si no aprendemos a ser ego-istas, lo que significa apropiarnos de nuestro propio poder y ser/estar en nuestra propia energía, entonces nunca desarrollaremos un basamento sólido de auto identidad, auto control y auto percepción. Las cosas han cambiado, es tiempo de ser egoísta y hacernos más egoístas realmente nos hace más poderosos, plenos y totales. No es interesante que podemos realmente tomar fotos de nosotros mismos en un tiempo en el cual preocuparnos de nuestras necesidades y ser egoístas es necesario en esta parte de nuestro viaje de experiencia.    Hay una forma de ser egoístas que no es la forma enojosa en la que insistimos en ser la persona más importante en la habitación, de cierta forma eso excluye las necesidades y deseos de todos los demás. Nos volvemos egoístas sin serlo a través de la auto percepción. Cuando somos auto perceptivos sabemos lo que necesitamos y canalizamos nuestra energía para crear esos resultados para nosotros mismos. Estamos en un estado de recibir, no de tomar, y estamos creando conscientemente nuestra realidad paso a paso, resultado a resultado. De hecho, es cuando no se nos permite ser egoístas, o de atender nuestras propias necesidades que nos volvemos egoístas, como respuesta a nunca lograr que se cumplan nuestras necesidades.  Como nuestras necesidades siempre se...
Cambios de paradigmas: ¿en cuál estás?

Cambios de paradigmas: ¿en cuál estás?

Paradigma es una palabra griega que se usa para denominar elementos que siguen algún diseño o modelo. El físico y filósofo estadounidense Thomas Kuhn acuñó una nueva interpretación en su libro “La estructura de las revoluciones científicas” refiriéndose a los filtros que impone nuestro cerebro, es decir a las suposiciones, conceptos, valores y previa experiencia con los que miramos las cosas. Según Kuhn, una revolución científica es un cambio tan grande que el paradigma anterior ni siquiera se puede comparar con el paradigma nuevo, porque incluso las palabras que se usan para explicarlo son nuevas. El modelo de Kuhn tiene las siguientes fases: Establecimiento de un paradigma. Ciencia normal: se lo emplea para explicar todo. A medida que se va usando, se acumulan paradojas, es decir, ciertas observaciones que van en contra del paradigma. Crisis: las paradojas se suman a tal grado que causan una crisis. Los científicos pierden confianza en el paradigma inicial. Revolución: los científicos empiezan a probar cualquier teoría; éstas proliferan en cualquier signo, lo que fuerza que los científicos discutan los fundamentos. Establecimiento de un nuevo paradigma: el mismo cambia el mundo científico, siendo no sólo incompatible con el anterior, sino que también es inconmensurable, es decir que ni siquiera se pueden comparar, puesto que las palabras y unidades de medida son diferentes. Este modelo es el mismo que usamos para nuestras ideas o conductas.  Por ejemplo: Tus padres te arruinaron la vida. Tú no le importabas a tu madre y tu padre no estaba nunca en casa. Tu abuela era fría y lejana y apartó a tu madre de su vida. Ella sufrió mucho...

El milagro del nacimiento

Amo los árboles.  Este time lapse del nacimiento de un roble me emocionó el corazón: ese diminuto tallito surgiendo desde la tierra y las hojas que parecen volar como mariposas son el regalo de este fin de semana.  Espero que te guste....