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De cómo el príncipe se convirtió en sapo

De cómo el príncipe se convirtió en sapo

Charlando con una consultante acerca de su personalidad dependiente, me decía que no comprendía cómo su madre (también dependiente: generalmente es una cadena) se había enamorado de su padre si era exactamente lo contrario de lo que ella buscaba (de hecho, la abandonó prontamente). Es notable cómo el alma busca la resolución del conflicto. Presenta a quien PARECE ser la solución a los problemas, o sea, alguien “confiable” a quien subordinarse, con la fuerza para sostener, con todo para dar. Se lo idealiza, se le proyecta las necesidades… para encontrar que no hay nadie ahí. Está en nosotros la solución. O sea, el príncipe azul se convirtió en el sapo que era (muchas veces otro dependiente que también idealizó). No hay salidas afuera.  El trabajo es interno: debemos aprender a ser autónomos y amarnos por lo que...
El Universo trabaja contigo

El Universo trabaja contigo

Hace poco, un paciente, luego de una serie de duras situaciones, se fue a un retiro y, como explicación, me mandó un mensaje de texto que decía “necesito un milagro”.  Le respondí: “el milagro eres tú y todavía no lo entendiste”.  Cuando leí esta canalización de Jennifer Hoffman del Arcángel Uriel, me acordé de mi contestación. ¿Sabías que el universo trabaja contigo y no para ti? No es posible para el Universo darte algo que tú no quieras o crear situaciones para las que no hayas establecido ya una intención en alguna parte de tu realidad. La energía Universal no crea algo de la nada. Sólo crea aquello para lo que ya has establecido el espacio energético en tu propio mundo. Tan pronto como defines el deseo y estableces la intención, estableces las vibraciones que crean la realidad. Comprender esto es la clave para la manifestación de lo que quieres en la vida. Cuando le rezas a Dios, o a la Fuente, para que “arregle este problema” el universo es incapaz de responderte, porque tú no has creado nada. ¿Estás aceptando la responsabilidad de la situación que has creado, consciente o inconscientemente? No hay creación inconsciente en el Universo, crear es siempre igual. Y tienes que crear el espacio para la solución estableciendo la posibilidad para esa realidad. Podrías pedir ayuda porque sientes que el Universo es mucho más sabio que tú, pero eso no es la verdad de tu ser. Tú tienes toda la sabiduría y el conocimiento del Universo a tu disposición y tu capacidad de utilizarlo sólo está limitada por tu sistema de creencias. En este momento hay tanta...
Casualidad o causalidad: lo que decidas te define

Casualidad o causalidad: lo que decidas te define

¿La vida es una casualidad?  ¿No pediste nacer de estos padres, en este país, en este ambiente?  ¿Por culpa de esas circunstancias externas, tú eres como eres?  ¿Por un capricho del destino, has tenido determinados accidentes, problemas y encuentros?  ¿Lo que puedes optar es muy poco, porque casi todo es un azar que te arrastra sin control? ¿La vida es una causalidad?  ¿Decidiste tener estos padres en este entorno porque te darán las oportunidades de desarrollar los aprendizajes y vivencias que deseas atravesar en esta vida?  ¿Has determinado encontrarte con ciertas personas para la mejor evolución de todos?  ¿Lo que te sucede es consecuencia de tus elecciones y, por lo tanto, puedes cambiarlo? ¿Qué crees?  Lo que decidas definirá tu vida, no lo que es.  Si llueve y te enojas o te alegras, seguirá lloviendo pero tú te sentirás distinto.  De la misma forma, el “sistema” que rige la Vida continuará, pero la forma en la que lo interpretes delimitará la forma en la que lo experimentas.  Como en el viejo cuento del hombre que va a ver a un abogado por una demanda: al preguntarle si tiene oportunidades de éxito, el profesional le señala una pared llena de textos y le dice: “todos estos libros se lo aseguran”.  Al perder el juicio, el cliente furioso le increpa al abogado y este le muestra otra pared y le responde: “no le dije que todos estos otros libros se lo niegan”.  Cada teoría tiene sus defensores y detractores.  Puedes discutir eternamente acerca de la casualidad o la causalidad pero lo que no puedes es ser indiferente.     En este...
Eres importante: ¡cuídate!

Eres importante: ¡cuídate!

Si sé que determinada comida me cae mal, ¿por qué la como?  Si conoces los peligros del cigarrillo, ¿por qué fumas?  Si sabemos que las emociones desbordadas nos perjudican, ¿por qué nos dejamos llevar sin intervenir?  ¿El sufrimiento es más interesante que el placer?  ¿Tánatos es más fuerte que Eros?  ¿El mal supera al bien? Debe haber muchas explicaciones pero el último tema es particularmente desafiante.  Aunque pregonamos (con las religiones asegurándolo) que Dios es Amor y triunfa ante todo, en la realidad creemos que la maldad tiene mucha más fuerza que la bondad.  Tememos a las expresiones de crueldad.  Los mansos son buenudos y terminan siendo usados.  Escondemos, negamos o enmascaramos las facetas negativas pero las sacamos a relucir cuando las necesitamos.  Vivimos en la hipocresía y la pagamos con culpas, castigos y enfermedades. Confundimos firmeza con autoritarismo y aceptación con cobardía, serenidad con vacío y alegría con diversión.  La adrenalina del peligro y el estrés, de la emocionalidad y la volubilidad nos hace pensar que estamos “vivos” y que somos libres y decididos, cuando en verdad somos prisioneros de mandatos, publicidades e inseguridades.  Al no aceptar el combo completo, terminamos siendo menos de lo que somos y entonces la brújula que determina qué es beneficioso y qué es dañino se acaba estropeando. Si no, ¿cómo es posible que aguantemos años en trabajo y/o parejas que nos menoscaban y angustian?  Nos conformamos con lo que nos “tocó”, en una resignación que nos disminuye.  La falta de autoestima y propósito parece ser una situación inefable de nuestra condición humana.  En una sociedad consumista, somos lo que compramos y el...
Otra vez por aquí…

Otra vez por aquí…

Me siento bien contigo… y, generalmente, no lo estoy con muchas personas… Es un acto perfeccionado durante un milenio. Este diálogo es de la serie “A good wife” y me pareció un resumen maravilloso de esos encuentros mágicos que tenemos con algunas personas con las cuales nos sentimos cómodas de entrada… porque nos hemos relacionado una y otra vez a lo largo de tantas encarnaciones que ya simplemente retomamos el...
Cómo nos ayuda el compromiso

Cómo nos ayuda el compromiso

Si eres uno de los que nada más la ve escrita y se brota, ya sabes a lo que me estoy refiriendo.  Quizás, no llegues a comprender realmente de qué se tratan o  te parezcan una carga que no puedes sostener o los asumes livianamente y te caes cuando se ahondan o te paralizas por temor a tomarlos o adquieres demasiados hasta que te agotas. Muchas veces, estas actitudes tienen que ver con la forma en que nuestros padres se han comprometido en relación a nosotros cuando éramos niños.  Puede ser que no lo hicieran seriamente o, por el contrario, que lo tomaran como una obligación neurótica o que lo asumieran al comienzo y luego se desinteresaran o se marcharan o se murieran y eso constituyera un dolor insoportable.  La sociedad misma tiene mensajes contradictorios.  Los idealiza o los fusiona con sacrificios y agobios o los niega infantilmente. El compromiso es el fundamento de cualquier relación auténtica de amor.  En una pareja, es lo que posibilitará que avance fructíferamente después que pasa el enamoramiento.  Con los hijos, es lo que nos transformará de padres biológicos en padres verdaderos.  En un trabajo o estudio, es lo que permitirá que profundicemos y progresemos plenamente.  En una terapia o cualquier labor de desarrollo personal y/o espiritual, es lo que realmente  nos conectará con las riquezas de nuestro interior. Entonces, ¿por qué tantos problemas con los compromisos?  Porque nos causan cambio, riesgo, crecimiento, dedicación y, también, dolor.  Veamos: cuando nos damos cuenta de que estamos estancados, sabemos que debemos evolucionar.  Nuestra parte más sabia y conectada nos invita a movernos con la Vida,...
Meditación de enraizamiento y expansión de la Energía

Meditación de enraizamiento y expansión de la Energía

Con el propósito de brindar recursos para alinearnos con estos nuevos tiempos, he editado tres ejercicios de Jennifer Hoffman (canalizadora del Arcángel Miguel) en uno solo.  Los he hecho y se los he dirigido a mis consultantes durante años, porque son básicos y sumamente beneficiosos, pero aquí están claramente expresados así que aprovecharé su explicación.  Sería útil que los grabes y los escuches, hasta que te sea tan fácil que los realices en un momento, cuando los necesites o los desees.    Explicación de los tres ejercicios: Ejercicio 1: Ejercicio de enraizamiento para volver a tu centro. Con él, podrás traer la energía de la Tierra y de la matriz cristalina a tu cuerpo y, con la combinación de ambas, podrás crear un escudo protector de energía de luz equilibrada y arraigada. Puedes realizar esta meditación siempre que te encuentres estresado, ansioso, preocupado, enfadado, o si sientes que has perdido el equilibrio.   Ejercicio 2: Ejercicio de expansión del campo de energía Con este ejercicio, aprenderás como expandir tu campo de energía, porque con un campo expandido de energía podrás recibir más energía de frecuencias más elevadas. Cuanto más grande puedas hacer tu contenedor energético, al aprender cómo expandir tu campo de energía, más fácil te será recibir energía y manifestar aspectos mayores de tu potencial, porque podrás acceder a nuevas frecuencias energéticas y vibraciones que harán posibles nuevas oportunidades. Únicamente podemos trabajar con la energía que se corresponde en frecuencia y vibración con nuestra propia energía, y siempre al mismo nivel que nuestro propio potencial. Por lo tanto, en ningún caso vas a trabajar con energías con las...