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Consejos para comunicarte mejor contigo y con los demás

Consejos para comunicarte mejor contigo y con los demás

En esta jerga militar en la que nos comunicamos, son comunes las expresiones que instan a luchar la vida, defender las ideas, pelear la posición, aguantar el lugar en la retaguardia, etc.  Esto hace que terminemos con una actitud constante de vigilancia y control en medio de un mundo percibido como peligroso y hostil. Vivir de esta forma es altamente estresante porque las palabras construyen mundos.  Son el segundo nivel de creación, luego de las ideas y antes de los actos.  Observar nuestra comunicación interna y externa es muy importante para diseñar lo que deseamos concretar en nuestra realidad.  Voy a dar algunos ejemplos para reemplazar palabras o frases que nos perjudican:   Hacer preguntas debilitantes: “¿Por qué nadie me quiere?, ¿Por qué no me valoran?, ¿Por qué me sale todo mal?”.  Esto genera autocompasión y victimización, además de que reniegas de tu poder para modificar tu percepción y hacer cambios. Reemplazo: “¿Cómo me acerco a tal persona?, ¿Qué puedo aprender de esta situación?, ¿Cómo mejoro mis recursos?, ¿Qué hay de positivo en esto?”. Si te haces preguntas empoderadas, tendrás más control y podrás encontrar actitudes y cursos de acción que te permitan avanzar.   Usar absolutos: “Todo, nada, nadie, nunca”. Cuando estás utilizando estas palabras no estás siendo objetivo y te estás aislando en un mar de términos definitivos y categóricos que no existen. Reemplazo: En lugar de “Nadie me presta atención”, di “Pedro y Juan no me prestan atención”.  En lugar de “Nada me sale bien”, di “Estoy enviando CV y todavía no me contestan aunque ya lo lograré”. Sé específico: ¿quién, cuándo, cómo, dónde?    Generalizar:...
Test de Autoestima

Test de Autoestima

1.- Cuando alguien de pide un favor que no tienes tiempo o ganas de hacer… • Pese a todo lo hago, no sé decir que no (0) • Doy una excusa por tonta que sea para no tener que hacer ese favor (1) • Le digo la verdad, que no me apetece o no puedo hacer lo que me pide (2) 2.- Viene alguien a interrumpirte cuando estás trabajando o haciendo algo que consideras importante ¿qué haces? • Le atiendo, pero procuro cortar cuanto antes con educación (1) • Le atiendo sin mostrar ninguna prisa en que se marche (0) • No quiero interrupciones, así que procuro que no me vea y que otra persona diga que estoy muy ocupado (2) 3.- ¿Cuándo estás en grupo te cuesta tomar decisiones? • Depende de la confianza que tenga con la gente del grupo, me cuesta más o menos (1) • Normalmente no me cuesta tomar decisiones, sea donde sea (2) • Sí, me suele costar mucho tomar cualquier decisión cuando estoy en grupo (0) 4.- Si pudieras cambiar algo de tu aspecto físico que no te gusta… • Cambiarías bastantes cosas para así sentirme mucho mejor y estar más a gusto con la gente (0) • Estaría bien, pero no creo que cambiara nada esencial de mi vida (1) • No creo que necesite cambiar nada de mí (2) 5.- ¿Has logrado éxitos en tu vida? • Sí, unos cuantos (1) • Sí, creo que todo lo que hago ya es un éxito (2) • No (0) 6.- En un grupo de personas que discuten ¿ quién crees tiene razón?...
¿Qué es ser adulto, madurar?

¿Qué es ser adulto, madurar?

Cuando era adolescente, no quería convertirme en adulta.  El modelo que me ofrecían distaba mucho de lo que yo quería ser.  Estaba cargado de sacrificios, rigidez, opciones para siempre, seriedad, exigencias.  Fue un período infernal de rebeldías, sufrimientos y contradicciones que creí superar “haciendo” el papel, sin serlo.  Por supuesto, implosionó, tuve una enorme crisis y comencé terapia a los 23 años.  A partir de allí, me cuestioné mi propio modelo de madurez y lo sigo haciendo. En los últimos tiempos, mis pacientes han traído el tema nuevamente y se preguntan cómo madurar, ya que ahora los padres parecen jóvenes que no han podido encontrar una evolución armónica.  Buscando información entre mis escritos para un nuevo curso que estoy redactando, encontré una canalización de Ronna Herman que resume muchas de las preguntas que nos deberíamos hacer para conectarnos con un modelo propio que nos guíe, sostenga y contenga.  Lo edité y agregué algunos comentarios; espero que te sirva:   * ¿Te responsabilizas de tus acciones o te enojas, inventas excusas o niegas tus errores y artimañas?  * ¿Te esmeras en cumplir con tus obligaciones de manera adecuada y puntual y con una actitud alegre? * ¿Te pesan tus responsabilidades y las consideras más como una carga que como una oportunidad de apoyar y servir a los que te rodean? ¿Expresas tu agradecimiento a cambio a quienes te sirven?  * ¿Todavía piensas que alguien tiene que estar equivocado para que tú tengas razón?  Este es un punto crucial: buscas tener la razón y el control porque eso te da la ilusión de que tienes poder; al hacer esto, giras en...
La luz amorosa (o el encanto de los animales)

La luz amorosa (o el encanto de los animales)

No soy fan de los animales (sí de las plantas).  Sin embargo, les caigo bien y más de una vez me termino rindiendo a sus encantos; me pasó cuando fui a Córdoba.  Mi amiga Rosy y su esposo son perreros de alma: tienen dos grandes en su casa y otros dos chicos en su fábrica, más otros a los que alimentan.  El macho de la casa terminó conquistándome después de recibirme con ramitas cada vez que llegaba (como un regalo de bienvenida) y frotarme su enorme cabeza para que lo acariciara.  La hembra de la fábrica, Chicha, fue adoptada después de que apareció llena de enfermedades, sarna y un alambre rodeándole el cuello.  Aunque ya viejita, lograron curarla; hace poco, tuvo cáncer de útero y se repuso. Al principio, le temía a las personas (seguramente su “dueño” anterior la había maltratado mucho), pero poco a poco aprendió a confiar y a dejarse tocar.   Cuando llegué, me observó desde la distancia.  Después de un par de días, la saludé con palabras cariñosas y alegres y ella bajó la cabeza y torció las patitas como si fuese tímida o le diera vergüenza.  Después de eso, me empezó a buscar para que la mimara; me pasaba la cabeza y me mostraba cómo quería que la tocara; me ganó.  El último día, fui a una parte de un arroyito a la que no había ido para sacar fotos y me siguió.  Estaba feliz, se me adelantaba, exploraba, volvía a ver que estuviera y se iba de nuevo. La seguí y encontré lugares preciosos.  Le saqué una foto y, cuando la vi después,...
De la culpa ajena a la culpa propia: siempre la culpa…

De la culpa ajena a la culpa propia: siempre la culpa…

En el medio de su relato sobre distintos inconvenientes, una paciente se  puso a llorar diciendo: “Yo sé que todo es mi culpa pero me cuesta cambiar”.  Le contesté que pasó de un modelo a otro: de culpar a los otros a culparse a sí misma; el problema es que sigue con la culpa. Cuando todavía no somos concientes, cargamos a los demás por todo.  Comenzando con nuestros padres, seguimos con la genética, la sociedad, la escuela, los amigos, los jefes, las parejas, etc.; a medida que crecemos, vamos encontrando distintos causantes para imputarlos por lo que nos pasa.  Somos las víctimas.  Cuando vamos despertando y nos damos cuenta de que somos los creadores de nuestro destino, podemos cambiar la perspectiva y las acciones.  Somos los responsables. Pero la culpa insidiosa sigue haciendo su efecto y ese tirar hacia afuera las piedras se convierte en un arrojar hacia adentro, llenándonos de recriminaciones, juicios, ofensas, pretensiones, que terminan drenando la energía de la transformación.  ¡Cómo nos cuesta salir de esta conducta aprendida! A veces, pienso que la culpa es una forma de adoctrinamiento de masas que comienza en el hogar.  Nace en nuestra infancia, cuando nos manipulan con dejar de amarnos, de reconocernos, de apoyarnos, de estar, porque no somos como nuestros padres quieren que seamos.  El manejo puede darse explícitamente (“no te voy a querer más si haces esto” o “me lastima que seas así” o “está mal que pienses de esta forma”) o implícitamente (silencios, gestos represores, falta de cariño, no hablar de determinados temas).  El hecho es que nos queda una sensación interna de que somos inadecuados,...

Iatrogenia o cómo mata lo que debe sanar

Cuatro veces en mi vida, los médicos insistieron en que debía operarme de distintas cosas.  Me opuse porque consideré que no era necesario, sea porque pensaba que se podía solucionar con otros métodos o que no era la opción adecuada.  Y no me equivoqué.  Desde chica, siendo rebelde y con una mentalidad distinta, no podía comprender que se le diera ese poder a los médicos.  Para mi padre, eran dioses.  Después de unas cuantos errores (de parte de ellos), los tomé como “diagnosticadores”: me hago exámenes, los escucho y luego investigo.  Si estoy de acuerdo con lo que proponen, lo hago; si no, sigo otros procedimientos.   Por otro lado, tengo muy claro el componente psicológico y espiritual detrás de lo corporal.  El cuerpo es una “metáfora” de lo que somos, de cómo procesamos lo que vivimos, de las resistencias al aprendizaje, etc.  Es mejor escucharlo en sus primeras manifestaciones y hacer los cambios necesarios a anestesiarlo o negarlo con medicamentos para luego terminar en enfermedades serias de las que ya no se tienen vuelta atrás.   Este médico norteamericano lo expone crudamente y puede ser quizás exagerado, pero sería interesante reflexionar al respecto:...

Efectos especiales

En las películas actuales, siempre me pregunto cuánto de lo que estoy viendo es real y cuánto está editado. A veces, escenas muy simples son retocadas hasta en la iluminación para darle un carácter distinto, que corresponde a la visión del director. En esta página, hay escenarios de varias películas con el “después” de los efectos especiales: muy entretenido.  ...
Pronóstico mensual Febrero 2016

Pronóstico mensual Febrero 2016

El  tema central para febrero es LA ELECCIÓN COMPROMETIDA El tema de REINICIO de enero trajo consigo numerosas oportunidades para el cambio y el cambio a menudo trae elecciones y decisiones. Algunas elecciones y decisiones se generan por sus propios reinicios elegidos y algunas son resultado de un reinicio que pudiesen haber experimentado desde el exterior. Al entrar a febrero encontramos buenas influencias que asumirán sus elecciones y decisiones alimentándolas con algún impulso que permita la acción, manifestación y flujo. Hay dos elementos que son necesarios para que esto suceda: compromiso y disciplina. Compromiso con las elecciones y decisiones que han tomado asegurarán que obtengan lo máximo de estas. Es un mensaje al espíritu de que están tomándolo en serio respecto a lo que han elegido e intentan, lo que desean y quieren. Este no es un mes para sentarse en la cerca o para resentir sus elecciones o para pensar que la yerba es más verde del otro lado. Este es un tiempo para comprometerse con su vida y con las elecciones que han hecho y que no dejan espacio para la ambivalencia sin puerta de escape. Esto será desafiante para quienes tienen dificultad con el compromiso, tienden a cambiar su mente frecuentemente, tienen necesidad de libertad o nunca confían en sí mismos y en su propia intuición. Las mejores elecciones se hacen desde un lugar de ‘conocimiento’ que no tiene que ver con la mente racional sino más con la intuición del corazón. Los temas para el 2016 apoyan el desarrollo y la confianza en su intuición. Trabajen con este tema cuestionando la movitación tras sus elecciones....
Sobreestimulados y agotados

Sobreestimulados y agotados

Hace unos días, pasé por un Jardín de Infantes en el momento de la salida.  Muchos padres recogían a niñitos que habían dejado allí desde muy temprano en la mañana.  Pensé que esos pequeños “cumplen horario” desde casi su nacimiento hasta que se jubilan.  A los pocos meses, son levantados a la madrugada para llevarlos al Jardín, luego van a algún otro espacio para entrenar su gran potencial, después a la primaria, la secundaria, la universidad, el trabajo (junto con actividades familiares, deportes, hobbies, etc.).  La vida entera regida por los horarios y los compromisos.  Hay una enorme motivación para hacer muchas cosas, para ocupar el tiempo, para no desaprovechar las posibilidades, en una carrera imparable por estar al día y no perder el tren de las oportunidades.  Los niños son estimulados continuamente y, con la facilidad de aprendizaje que traen, no hay descansos (tampoco para las madres que los llevan de un lado a otro convirtiéndose en choferes).  Pierden contacto con el cuerpo y los juegos físicos, son aplaudidos cuando se portan como mayores, son recompensados cuando obtienen logros que casi no entienden. No me extraña entonces las epidemias de falta de atención, estrés, cansancio, desinterés, drogas y enfermedades que aparecen cada vez más prematuramente.  Parece que las exigencias se han adelantado… justo cuando vivimos más tiempo.  Muchos chicos quieren “todo” antes de los 30 y se sienten mal porque no lo consiguen, porque creen que no tienen lo necesario, que están fallados.  ¿Qué harán los próximos 70 años?  ¿Aburrirse?  De hecho, ya se están aburriendo antes de los 30 y por eso juguetean con el riesgo. Hemos...