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“¡Así no!” Eligiendo lo que no queremos para abrirnos a lo nuevo

“¡Así no!” Eligiendo lo que no queremos para abrirnos a lo nuevo

  Desde hace un tiempo, me he encontrado diciéndome a mí misma (o a quien sea, jaja!): “¡Así no!”, “De esta forma, no lo quiero”.  No lo siento como un capricho ni como una imposición sino como elección consciente de cómo quiero vivir, con quiénes deseo rodearme y con quiénes trabajar, qué pensamientos y emociones elaborar, etc. No es que no lo supiera de antes sino que está cambiando y refinándose.   Algo que observo frecuentemente con mis consultantes y con las personas en general es que no hacen elecciones propias sino que se dejan llevar por las de la familia, la sociedad, lo que sucede y, obviamente, luego se sienten alienadas, frustradas, vacías.  A menos que resolvamos por nosotros mismos, la decisión será tomada por nuestras peores partes (los miedos, las limitaciones, las carencias, la comodidad, etc.) o por los otros… y después hay que atenernos a las consecuencias…   Además de optar, es necesario focalizar y persistir hasta conseguirlo.  Es muy común comenzar con grandes ilusiones e ímpetu y abandonar al poco tiempo, al no observar resultados.  Parte de este comportamiento reside en el énfasis que se pone en la fuerza de voluntad como motor para ese cambio, cuando resulta que la mayoría no la tenemos (porque el Centro del Ego no está Definido), así que debemos recurrir a la perseverancia; parte del problema es que otra mayoría pasa por una frecuencia de Metamorfosis: no tienen una lenta o rápida progresión hacia la meta sino que se estancan durante un tiempo hasta que la logran en un cierto momento y se vuelven a estancar.  Al desconocerlo, renuncian...
Activación de Códigos de Luz el 11.11

Activación de Códigos de Luz el 11.11

Este 11:11 se producirá un evento sin precedentes en la historia de la Tierra. Por primera vez se activarán de manera definitiva los Códigos de Luz del Alma. Los mismos que fueron desactivados hace miles de años. Se cumple así un requisito imprescindible para la llegada de la Nueva Tierra: el ser humano, para ascender, tiene que estar completo. Recuperaremos de este modo lo que nos pertenece por derecho propio: el recuerdo de quiénes somos y para qué hemos venido, así como las capacidades que nos son inherentes. Pero una cosa es recuperar y otra saber utilizar en este 11:11 Para las personas que están despiertas, la recuperación de esos recuerdos y capacidades puede representar una bendición. Muchos llevan años anhelándolo. Sin embargo, los que aún continúan anclados en la vieja energía pueden verse inmersos de repente en un profundo caos interior. Recuerdos a los que no encuentran sentido y percepciones que no comprenden y que, además, les asustan. Será necesario que, tras esa fecha, las personas que trabajan al servicio de la Luz aúnen sus esfuerzos para ayudarlos a integrar el proceso. 11:11 Cada uno de nosotros debe prepararse previamente para ese momento, tal como nos aconsejan nuestros guias aqui unas recomendaciones: 1. Buscar la paz interior. Un momento de silencio al día para escuchar la voz del corazón. 2. Recibir conscientemente la luz del sol, con la intención de absorber su poder sanador y elevador de frecuencias. 3. Mantener el rumbo en la dirección indicada por la voz del corazón. Aquello que somos se manifiesta en estos días más que nunca. Caen las vendas que nos cegaban,...
¿No tomas decisión?

¿No tomas decisión?

Muchas veces, se dice que no tomar una decisión es una decisión por sí misma.  Es cierto, lo que no se dice es que la escoge las peores partes de nosotros mismos: los miedos, las limitaciones, la inercia, los mandatos, la comodidad, etc.   Cuando nos damos cuenta de que la decisión fue hecha esos agentes o por fuera de nosotros, nos arrepentimos y queremos cambiarla pero ya es tarde: las consecuencias inevitables aparecen y solo se puede capear el temporal.   A todos nos cuesta hacer elecciones conscientes y acordes con quienes somos, pero ese tiempo y esa labor que hacemos al averiguarlas y ponerlas en acción es mil veces más certera, beneficiosa, verdadera y esencial que las que dejamos que se tomen por...
Pronóstico Astro-Energético Noviembre 2017

Pronóstico Astro-Energético Noviembre 2017

  El tema principal para noviembre es “Voltear el Suelo” Cuando uno se enfoca solamente en lo que se ve y se muestra en la superficie, lo que está debajo de la superficie se vuelve cada vez menos fértil con el paso del tiempo. Este mes es tiempo para la profundización y el vuelco de lo que subyace, trayéndolo a la superficie, inspeccionándolo, desmenuzándolo, alimentándolo, dándole vida y fertilizándolo en preparación para nuevas semillas.   De esto trata este mes. Al remover el suelo de nuestras propias vidas, descubrimos lo que olvidamos que teníamos, así como observamos donde necesitamos más crecimiento y fertilización. Piensen en ustedes mismos como plantas en su jardín. ¿Se sienten aferrados a las raíces debido a su tozudez, calcificación y apegos? ¿Se han permitido que entre en su vida una nueva energía en la forma de nuevas ideas e inspiraciones, se han nutrido espiritualmente, se siente su vida un poco pequeña y cansada?    Puede que algunos se sientan excelentes en este momento. Pero otros pueden tener un sentimiento en ese sitio de tránsito donde no saben totalmente si las cosas avanzan en la dirección correcta o no, o cómo proceder para lograr el máximo beneficio de estos tiempos. En el ejemplo de trabajar la tierra, cuando la tierra bajo nuestros pies se abandona, se reseca y calcifica, ya no hay espacio para que las raíces crezcan y la planta se marchita y no produce floraciones hermosas. La analogía de ustedes con las plantas de su propio jardín es buena como enfoque para este mes, ya que se aplica a lo que sucede en el mundo. Pueden...
Mente, sombra y culpa: la trilogía que impide la Luz de los Niños Internos

Mente, sombra y culpa: la trilogía que impide la Luz de los Niños Internos

Una característica de estos tiempos es la excesiva preponderancia que se le otorga a la mente.  Mucha de la búsqueda de propósito y plenitud está centralizada en tener pensamientos positivos y repetir afirmaciones como loros, sin conectar con las sombras que inevitablemente están detrás de cualquier carencia o necesidad.  Es una meta inhumana, porque somos una dualidad e integrarla es parte de la labor.  Cuanto más queremos huir de lo “malo”, con brillantes sustitutos falsos de amor, más nos persigue la oscuridad.  Aceptarla y entregarnos a la totalidad obra milagros.   Por otro lado, corremos detrás de modelos perfectos, de gurúes trascendentales, de técnicas con ocho pasos impecables a la felicidad, olvidando que el aprendizaje es “prueba y error”, que exigir no equivocarnos es una ilusión egoica.  Ser humanos es ser frágiles, dubitativos, temerosos, cambiantes también.  Logramos la fortaleza, la certeza, la madurez, la confianza, la autoestima, pasando por todo lo que nos hace crecer, enfrentando los miedos, conociendo nuestro potencial y liberándolo con tantas caídas como ascensos, con tantas derrotas como renacimientos.   Pasamos de los pecados capitales de la religión a los nuevos pecados de la nueva era: “tenemos que” meditar, asistir a  cursos de mejoramiento, comer sano, hacer yoga, hablar en positivo, ser buenos y cariñosos, leer muchos libros, ir a retiros, etc.  Si no lo hacemos, nos sentimos culpables… como antes…  ¿Qué cambió entonces?  Siguen los modelos externos y las exigencias para lograrlo.     Esa es la razón por la que nos cuesta confiar en nosotros: nadie nos lo enseñó.  Los modelos, los objetivos, la validación, la motivación, vienen de afuera.  Actuamos como niños...
¡Basta de-mente!

¡Basta de-mente!

  “¡Qué gran desperdicio este paradigma de m… en el que vivimos!”: esto es lo que le dije a un par de consultantes estos días, luego de despejar errores de concepto sobre ellas mismas.  A propósito de lo que venía escribiendo acerca del cuerpo, corroboré cómo esta enorme importancia que le damos a la mente no sirve nada más que para frustrarnos, equivocarnos y atormentarnos.   Ambas tenían configuraciones muy corporales, de mucha acción, de escuchar sus tripas o su intuición pero, OBVIAMENTE, no lo hacían.  ¿A qué atendían?  A sus mentes, a sus obsesivas, inseguras y condicionadas mentes.  Así, se perdían de las decisiones confiables y adecuadas que le podía dar el cuerpo, porque creían que esas pequeñas mentes les podían ofrecer mejores resultados.     Por eso, creo que es un desperdicio de vida, de energía, de posibilidades, de esperanzas, de entusiasmo, el seguir enredados y confiando en una mente que jamás nos brindará lo que estamos buscando, porque jamás está en el aquí y ahora, conectada a lo que verdaderamente somos y sucede, a la presencia luminosa del...
Ayudando a la química cerebral

Ayudando a la química cerebral

    Siguiendo un post anterior, una forma de “engañar” a la química cerebral cuando no tenemos ganas de hacer algo o nos cuesta enfrentar una situación es RECORDAR un momento en que pudimos y sentirlo, traer las emociones, los pensamientos, la actitud, para ayudarnos. De nuevo, hacemos esto para lo malo todo el tiempo pero raramente para lo bueno. Nos frenamos acordándonos de los errores del pasado, nos asustamos con los desastres del futuro en lugar de traer los aciertos y logros que también tuvimos. Depende de nosotros…   Otra manera es poner al cuerpo en una actitud que nos ayude. Por ejemplo, si tenemos que limpiar la casa y lo tomamos como una carga, seguramente nos sentiremos cansados o molestos. Sería mejor poner una música que nos guste, dedicarnos a bailar alegremente un ratito, buscando energizarnos, y luego ponernos en acción, con la música de fondo. Si debe ser hecho, mejor que sea con una buena actitud. Si no lo conseguimos, por lo menos seamos neutros, imparciales, no le agreguemos pensamientos que nos debiliten y lo hagan...
El Círculo Virtuoso del amor a ti mismo

El Círculo Virtuoso del amor a ti mismo

  Un insight poderoso al que muchos llegamos luego de tiempo de bucear dentro de nosotros es que esa búsqueda es un círculo: comienza cuando nacemos en ese lugar específico, con esos padres, con ese diseño en particular.  Ese inicio está marcado por ciertas carencias, por un motivo que se convierte en el centro de nuestra vida: sea abandono, no validación, rechazo, necesidad, manipulación, etc.   El círculos sigue: lo que nuestros padres no nos dieron comenzamos a buscarlo en otros (amigos, conocidos, parejas, hijos) y/o a compensarlo con valores externos: reconocimiento, dinero, objetos, prestigio, status, etc.  Cuanta más grande la falta, más fuerte la compulsión a llenarla con cualquier cosa.  Terminamos siendo un barril sin fondo.   Cuando ya hemos probado todo y nada es suficiente, es tiempo de que la dirección vuelva hacia adentro: hacia nuestros Niños Interiores, que siguen sufriendo y que nada de lo externo les sirvió.  Cuando nos transformamos en los Padres que ellos necesitan, cuando los contenemos y le damos lo que necesitan, el círculo se cierra porque de eso se trataba: era nuestro aprendizaje, nadie podía darnos lo que solo nosotros podíamos trascender.  Con esta nueva configuración, el exterior puede devolvernos aquello que tan desesperadamente buscábamos, ya que ahora lo aprendimos y no lo necesitamos.  La paradoja de la vida…     En estos tiempos de cambios acelerados, los conflictos relacionados con los Niños Interiores están presentándose con fuerza, para ser limpiados y permitirnos elegir otras direcciones.  Es difícil porque estamos impacientes, agotados e intransigentes.  ¿¡Hasta cuándo!?   El aprendizaje siempre está ligado a asuntos de la niñez, por lo que, si tenemos...
Imagina tu mejor versión

Imagina tu mejor versión

  Estaba mirando una película de ciencia ficción cuya premisa era manipular la química cerebral, en especial la memoria.  Todos los procesos que consideramos mentales o emocionales están mediados por la química, ya que estamos en una realidad física que debe traducir lo energético al cuerpo.  Del software al hardware… Algo realmente interesante es que el cerebro no sabe distinguir entre realidad e imaginación.  Prueba: cierra los ojos y recuerda algún buen momento en tu vida, uno que tengas grabado en tu corazón; trata de percibir cómo te sentías, qué estaba sucediendo, cómo era tu interacción con los demás (si estabas con otros).  ¿Notas que tu cuerpo comienza a estar mejor, que conecta con ese momento, que vuelves a sentir lo mismo o parecido?  Esa es la magia de la química cerebral.   Ahora, ¿por qué no usas eso para tu beneficio?  Generalmente, lo haces al revés: recuerdas las heridas, los fracasos, los problemas, los abusos, todo lo malo y, por supuesto, te sientes pésimo.  ¿Y si probaras recordar lo bueno, por más pequeño que sea?  ¿Y si probaras IMAGINAR sucesos hermosos, éxitos, paseos, encuentros, amor, armonía?  Tu energía va a seguir lo que sientes.  No solo estarás mejor sino que también abrirás la puerta a lo que deseas. ...