Un gran aprendizaje de estos tiempos es que la vida pasa por el cuerpo, por los vínculos, por los pequeños hechos de cada día, en donde se muestra la verdad de lo que somos.
Si te obstinas con algo que no mejorará ni resuena contigo, te estás perdiendo de la oportunidad de lo que sí es para ti, de lo nuevo que la Vida te ofrecerá cuando sueltes lo que te obsesionas en aferrar.