
Me gusta mirar concursos, sobre todo si tienen componentes de diseño (como Project Runway) o artísticos (como Factor X). Lo que me desagrada es el énfasis puesto en ser el primero mostrado en los premios. A veces, llegan a cifras considerables, cientos de miles de dólares, pero resulta que todo es para ese primero y NADA para el resto.
Esta concepción de competencia es parte de un modelo patriarcal, que se ha intensificado en los últimos tiempos, porque antes por lo menos había segundos y terceros puestos que recibían algo de premios u honor. Esto muestra la aceleración de un paradigma antes de su caída.
La entrada de energía femenina, con una concepción de cooperación, lentamente se va haciendo lugar como parte del aprendizaje, de la comunicación, del trabajo, de las redes, etc. En lugar de ganar/perder, podemos pensar en cómo ganar/ganar, en cómo lograr que todos obtengamos lo que necesitamos y que aportemos en la medida de nuestras capacidades.




