La mutación de las emociones: la sal como elemento purificador

En el curso del período que transitamos actualmente, los seres humanos necesitan incluso MÁS sal de lo normal para poder purificar a nivel colectivo la toxicidad del pasado. 

 

He atravesado un proceso (duro) con este tema y me hizo muchísimo sentido cuando leí esto en “Las claves genéticas” de Richard Rudd.  Lo comparto por si te  sirve.

 

La sal se conoce desde siempre como un elemento de propiedades purificadoras que tiene la capacidad de disolver las toxinas del cuerpo.  Cada célula de tu cuerpo contiene sal y su equilibrio en el cuerpo es la clave más importante para mantenerse saludable.  El agua tiene memoria.  Cuando tus emociones se vuelven realmente intensas, liberas tus recuerdos a través de la sal de tus lágrimas y/o del sudor.  Lo que está comenzando a suceder ahora en la humanidad, y que será cada vez más evidente con el tiempo, es un proceso por el que las antiguas memorias se están liberando químicamente de nuestros cuerpos.  La mayor parte de las preocupaciones emocionales se liberarán gradualmente de la memoria genética, tóxica, de la forma humana.  A nivel físico, ocurrirá a través del sudor, de las lágrimas y de la orina.

 

De la misma manera que el agua de mar se evapora para dejar tras de sí la sal, así los seres humanos están atravesando un proceso de evaporación y destilación.  A nivel químico, estamos comenzando a cambiar.  Un nuevo entramado de neurocircuitos en el Centro del Plexo Solar (responsable de las sensaciones, emociones y sentimientos y de la conciencia del Espíritu) está reemplazando el viejo cerebro reptiliano, basado en el neurocircuito del miedo.  Los seres humanos se irán convirtiendo gradualmente en seres más transparentes gracias a que el cuerpo ya no producirá los antiguos productos químicos que el miedo disparaba.  Con el cierre de ciertos procesos químicos asociados al cerebro antiguo, las necesidades del cuerpo cambiarán por completo.  Sin las toxinas creadas por el miedo, el cuerpo necesitará menos sal y se volverá mucho menos denso.

 

 

Cuando la necesidad de sal en nuestra dieta disminuye, nuestro sistema digestivo comienza a cambiar.  Después de todo, se trata de una mutación del Plexo Solar. Mientras nuestro sistema digestivo muta hasta acomodarse a las frecuencias superiores que traspasan nuestro ADN, nuestra dieta también va a modificarse.  En el curso del período que transitamos actualmente, los seres humanos necesitan incluso MÁS sal de lo normal para poder purificar a nivel colectivo la toxicidad del pasado.  La naturaleza sabe exactamente lo que está haciendo y deberíamos estar contentos con ello.

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4 respuestas

  1. No en balde al estar aterrados, furiosos, tristes o intoxicados, instintivamente iniciamos un proceso de evacuación de fluidos corporales:lloramos, sudamos e incluso, relajamos sfinters. El agua es un vehículo perfecto para sacar del cuerpo esas toxinas y emociones dañinas. Perdemos algo del contenido de sales y minerales que reponemos a través de la nueva ingesta de líquidos y alimentos. Cuando estamos deshidratados usamos suero fisiológico lleno de estos minerales a fin de restablecer el balance electrolítico y energetico requerido por órganos y músculos para funcionar.

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