¿Te diste cuenta cuántos “potenciales” se están cayendo? ¡Y “realidades”! Parece que las caídas están de moda… Tomémoslo con humor, porque esto seguirá un tiempo más, hasta que no quede en pie nada más que lo verdadero.
Suena atemorizante, sí? Y lo es para el ego. Estamos asistiendo al derrumbe de los “debería haber pasado esto”, “tendría que haber sido”, “podría haber hecho”, y demás probabilidades que ya no serán (y quizás nunca debieron ser). En lugar de aceptar estos hechos, seguimos aferrándonos y luchando o resignándonos y deprimiéndonos. Debemos hacer el duelo, llorar y enojarnos si eso sentimos, y luego dejarlos partir.
Nos debatimos entre lo que “hay que” ser, hacer y tener y lo que realmente deseamos; entre la seguridad de lo conocido y la confianza en lo inexplorado; entre la comodidad de seguir en lo mismo (que está muriendo) y el riesgo de ir por lo nuevo. La seguridad es del ego, depende del afuera, y es la que nos lleva a obtener cosas para darnos la (falsa) idea de que nada nos va a pasar; la confianza es del Ser, depende de nosotros, y es la que nos permite hacer lo que nace del corazón, sabiendo que, pase lo que pase, podremos. La comodidad es el ego quedándose con lo poco que logró para no levantar olas y el riesgo es el compromiso que tomamos para ser nosotros mismos. El problema es que, al tratarlas como polaridades (seguimos enganchados de la Dualidad), no vemos que podemos llegar a una tercera opción que las englobe e integre, sin necesidad de dramas y calamidades (la Unidad).

La Nueva Energía es empoderamiento de conciencia, no aprendizaje por lucha y esfuerzo. Si salimos a intervenir indiscriminadamente, ya sea por miedo o por necesidad, no conectaremos con nuestras reales posibilidades y nos equivocaremos. Luego, diremos que todo es mentira, que no podemos, que la vida es una porquería. Hay determinadas cualidades que debemos aprender: una de ellas es la paciencia. Si jamás nos contactamos con nuestro Ser o lo hicimos aleatoriamente, ¿por qué pensamos que YA sabemos lo que queremos y debemos actuar?
Las Energías están muy lábiles, cambiantes, estabilizándose. La conciencia está examinando potenciales y decidiendo cuál es el camino apropiado. Se están abriendo probabilidades tan nuevas y potentes que nos intimidan (y nos excitan), pero necesitan un tiempo de cierta raigambre externa y de elaboración interna para fortalecerse. Si no nos limpiamos de paradigmas que no nos sirven y de realidades que no vibran con nosotros ahora, nada nuevo puede aparecer. Si no sanamos el pasado y no desplegamos otras actitudes, no habrá espacio para la presencia.
Presencia: estar en conciencia en el aquí y ahora, en cuerpo, mente y alma, integrados. ¿Tenemos un concepto cabal de lo que significa esta simple palabra? ¿Y queremos tenerla ya mismo? Sí, hemos pasado por mucho y sufrido demasiado. ¡La merecemos! Es cierto, pero no desde los parámetros de la 3D, del ego; es necesario un salto cuántico para abandonar las expectativas y simplemente SER.
Nos hemos hecho demasiadas ideas gloriosas sobre la “ascensión”. ¿Y si se trata solo de estar en el momento, de aceptar, de amar lo que somos y hay, de abrir el corazón con sabiduría, de reverenciar este instante de duda y miedo, respirar y confiar? En eso estamos… Te acompaño.




