
Una paciente me pregunta: “¿Cómo puedo permanecer en la 5D?”. Mi respuesta corta fue: “Dejando de permitir que tu ego te maneje”. Todo es una cuestión de vibración. Mientras sigamos defendiendo al ego, haciéndole caso en sus orgullos, soberbias, victimizaciones, justificaciones, proyecciones y demás etcéteras, no será posible mantener una vibración coherente.
Para ello, debemos concebir las relaciones (con las personas y las situaciones) como posibilidades de aprendizaje; una vez comprendidas y trabajadas, podemos soltarlas para vivir en lo nuevo. Así, la conciencia nos lleva a la 4D y, la consistencia en vibrar amorosa y sabiamente, a la 5D.
No hay atajos. Estamos soltando siglos de condicionamientos y no es fácil. Seamos pacientes, constantes y amables con nosotros mismos.
Más información en: Diferencia entre tercera, cuarta y quinta dimensión y herramientas para el cambio.




