
Estaba mirando un programa acerca de cómo el cerebro procesa la realidad. Es muy interesante saber que él toma un modelo básico (a través de los sentidos y la experiencia) y que luego lo va actualizando, pero no lo cambia, aunque tenga información en contra. Por una cuestión de economía, le conviene ese procedimiento.
Esto no lo hace solo con la realidad física sino también con la psicológica. El modelo inicial se construyó en la infancia y después lo actualizó con las distintas vivencias, pero siempre en base al mismo patrón. Por eso, nos cuesta hacer cambios: tenemos que transformar la plataforma original con una nueva perspectiva o, de lo contrario, solo haremos parches, sin producir una creación verdadera.
Los círculos viciosos solo se pueden romper originado círculos virtuosos, que se cimenten en matrices auténticas, conscientes, amorosas, conectadas a lo luminoso y vital.




