
Una paciente, que está transitando una separación, me cuenta todas las posibilidades que su mente le presenta constantemente acerca del futuro, de lo que podría pasar. «Es terrible no saber», me dice. «Nunca supiste», le contesto.
Tenemos la ilusión de que la vida es tal como la planeamos y que tenemos reaseguros para todo… pero vivimos en la incertidumbre, y, por más que lo neguemos, en algún momento nos daremos cuenta. Ella CREÍA que sabía hacia dónde iba su matrimonio, pero fue para otro lado que no se imaginó. Así que ahora está igual que antes, solo que tomando conciencia del hecho.
En el mundo, estamos cayendo en cuenta de que solo existe la incertidumbre, de que por más avanzados que estemos en esta fantasía de seguridad, es solo eso, una fantasía. Aprendamos a vivir el aquí y ahora, con confianza y entrega.




