2021 según Diseño Humano.

Dejando de abrir viejas heridas, sanando, viviendo en el presente, agradeciendo, usando los recursos que traemos, siendo nosotros mismos, somos con Todo Lo Que Es.  Somos Humanos Divinos.

 

Según Diseño Humano, durante gran parte del año anterior hubo una gran presión mental, concretada entre otras cosas a través de un discurso único, totalitario acerca de temas como la pandemia, por ejemplo.  Este año, esta tendencia continúa.  ¿Qué podemos esperar?  Discusiones inútiles, fantasías múltiples, ansiedad, estrés, insomnio, coerción por definiciones polarizadas, culto a la memoria (que no sirve a lo práctico), confusión y dudas aprovechadas para imponer ideas propias, etc.

 

¿Cómo nos cuidamos?  Haciendo dieta.  Es importante reeducar la mente para que deje de estar enganchada de discursos ajenos, de condicionamientos perjudiciales, de desgracias y suposiciones.  Si no aprendemos a guiarla hacia lo que nosotros deseamos pensar, será presa de todo lo que atraiga del exterior, así que será necesario reducir los estímulos dañinos, poner límites a quienes quieran sojuzgarnos con sus verdades, valorar el silencio y, sobre todo, escuchar al cuerpo cuando nos alerta de personas y lugares que no nos convienen.

 

El Centro de la Raíz (con su adrenalina) también estará presionando este año, por lo que aquellos que no lo tengan Definido se sentirán como si alguien los corriera continuamente, demandándoles terminar las cosas, para volver a comenzar, en un círculo vicioso estresante.  Justamente, aprender a manejar el estrés será crucial.  De cualquier forma, alejarnos de individuos o grupos con quienes no nos sintamos cómodos será una buena manera de cuidarnos.

 

 

El otro Centro Definido este año será el Plexo Solar, por lo que la presión emocional estará acompañando la mental: un combo peligroso.  Temas como la culpa, el esfuerzo, los gastos (sentimentales y económicos), la victimización, la comunidad (entendida como “todos debemos pensar o sentir o dar o comer lo mismo”) estarán a la orden del día, tensionando el sistema digestivo.  El Plexo necesita tranquilidad y tiempo para obtener claridad, por lo que darnos  esas dos cosas hará que no nos involucremos en los dramas que serán moneda corriente.

 

La evolución que estamos transitando pasa mayormente por el Centro del Plexo Solar, entre otras por la Puerta 55: la Abundancia.  Con su oscilación entre lleno y vacío, cuerpo y espíritu, victimización y creatividad, típico de la Ola Emocional, está marcando el ritmo de los tiempos.  Cuando está en su fase baja, nos creemos faltos de todo, yermos, inexistentes, abandonados, nos entregamos a la desesperanza, la frustración, la ira, la amargura.

 

Cuando está en la fase alta, nos queremos aferrar a esa sensación de felicidad, pasión, completitud eternamente… y volvemos a caer en la separación.  Comprender que siempre somos abundantes porque somos Espíritu es la gran lección de esta Puerta.  No estamos separados de Dios, somos nosotros quienes nos alejamos.  Dejando de abrir viejas heridas, sanando, viviendo en el presente, agradeciendo, usando los recursos que traemos, siendo nosotros mismos, somos con Todo Lo Que Es.  Somos Humanos Divinos.

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