Una tonta reflexión, ¿o no?

Me hace acordar la voracidad del primer mundo (especialmente Estados Unidos).

 

A veces, haciendo zapping, veo esas películas de súper héroes o de acción norteamericanas y me pregunto: ¿por qué destruyen todo?  Obviamente, hay un tema de espectacularidad y de efectos especiales que “queda bien”, pero, ¿cómo se llegó a esa aceptación de que, sin importar el costo, hay que llegar al objetivo?

 

Dos robots gigantes se pelean en medio de una ciudad, en pleno día, y tiran abajo edificios enteros, pisotean autos, y demás iniquidades. Se supone que esos edificios están llenos de personas, así que en esa lucha mueren miles.  A nadie le interesa, no se habla de ello, lo que sirve es que hay que “salvar” algo.  ¿A costa de qué?

 

Parece una estupidez lo que planteo, son solo películas, pero resulta que ellas reflejan algo de nuestra cultura.  ¿Ya no nos importa cómo llegamos a obtener algo?  Me hace acordar la voracidad del primer mundo (especialmente Estados Unidos): para poseer un montón de artículos innecesarios a bajo costo, es preciso que miles de personas del tercer mundo trabajen por casi nada y, además, se destruyan miles de bosques, se contaminen aguas, etc.

 

¿A alguien se le ocurre alguna otra reflexión al respecto?  Escucho…

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