Cuidemos el cuerpo, la energía.  Seamos selectivos, busquemos calidad y no cantidad, dejemos ir lo que ya no debe estar en nuestra vida, abrámonos a una nueva forma de ser y hacer. 

 

Estamos cansados.  Los cambios dimensionales que atravesamos son inmensos y ocupan parte de nuestra energía.  Como no somos conscientes de esta transformación, queremos continuar la vida como siempre y terminamos exhaustos, cuando no frenados por accidentes o enfermedades para descansar y darnos oportunidad de recibir los nuevos Códigos con más calma.

 

Además del quehacer cotidiano, también perdemos energía de diversos modos, que es necesario darnos cuenta para concentrarnos en la conciencia del cambio interno.  Algunos son:

  • Aconsejar, ayudar, hacer cosas por otros que no nos han pedido eso. O, si lo hacen, resulta que deben hacerse responsables ellos mismos, porque es su aprendizaje, es su karma, pero creemos que podemos cambiarlos, “mejorarlos”.  Cada uno tiene sus tiempos.
  • Meternos en asuntos que no nos incumben, en lugares que no vibran con nosotros, haciendo el papel de Salvadores, de Misioneros.
  • Enojarnos por cosas que no podemos cambiar; enfermarnos por hacer demasiado, por no escuchar al cuerpo; sufrir por decisiones de otros, que tienen derecho a ellas, porque tenemos libre albedrío.
  • Pensar, planear, programar, perfeccionar, exigir, adelantarnos, ponernos ansiosos, querer CONTROLAR todo, cuando es claro que tenemos manejo sobre muy poco. Aceptar lo que es y accionar desde nuestra Guía interior es lo mejor.

 

Cuidemos el cuerpo, la energía.  Seamos selectivos, busquemos calidad y no cantidad, dejemos ir lo que ya no debe estar en nuestra vida, abrámonos a una nueva forma de ser y hacer.

Comparte:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

captcha

Sobre Diseño Humano

No te pierdas ninguno.

Suscríbete al boletín semanal

Recibe un email semanal con consejos, reflexiones y recursos, directamente en tu casilla de correo.

Categorías

Sígueme