
Estábamos elaborando con una paciente qué aspecto de sí misma le impedía lograr su propósito y apareció su adolescente: con sobrepeso, sintiéndose sin valor, no escuchada, fea, inútil. ¿Era allí así ahora? No, había trabajado mucho para adquirir recursos para su profesión, estaba delgada y muy linda, era otra.
Así, nos boicoteamos el presente y el futuro: seguimos atados a aspectos que ya superamos en gran medida, pero que no son reconocidos y/o transformados. El crecimiento de lo que verdaderamente somos puede romper todos los estereotipos que albergamos, sin importar lo fuertes o viejos que sean.





2 respuestas
EXCELENTES ANALISIS,NOS AYUDAN MUCHO,QUE BUENO QUE ESTAN HACIENDO ESTO..FELICIDADES Y GRACIAS
Gracias, Luis, por tu compartir sobre mis reflexiones.
Te mando un luminoso abrazo.