
El perfume de Dios.
El otro día estaba pensando en qué es la paz y comprendí algo: la paz es el perfume de Dios.

El otro día estaba pensando en qué es la paz y comprendí algo: la paz es el perfume de Dios.

No es egoísta ni antisocial, sino que nace del individuo para contribuir a la evolución desde la Creatividad de lo auténtico en él.

Somos Almas incandescentes, iridiscentes, resplandecientes.

Buen momento para para expresar tus sentimientos, tu verdad, y para escuchar la de los demás.

El propósito de esta Conciencia del Espíritu es la estabilidad emocional y que vivamos en nuestra propia verdad, en que amemos lo que somos, que reencontremos nuestra Luz, resonando álmicamente con los demás.

“Ahora todos se autoexplotan y creen que están realizándose”. No destruyas tu Alma.

Cuando comenzamos a sentir la paz y la indescriptible sencillez de la Creación, nada nos importa más que continuar eternamente, expandiéndonos juntos.

Los temas principales son CONFIANZA Y FUERZA INTERIOR (RESILIENCIA PROACTIVA).
