
El alimento no es solo comida: nos nutrimos de ideas, sentimientos, arte, naturaleza, proyectos, etc. Nutramos el alma.

El trabajo es interno: debemos aprender a ser autónomos y amarnos por lo que somos.

Cuando le rezas a Dios, o a la Fuente, para que “arregle este problema” el universo es incapaz de responderte, porque tú no has creado nada. ¿Estás aceptando la responsabilidad de la situación que has creado, consciente o inconscientemente?

Decidir por uno u otro no cambia lo que es, pero cambia tu forma de ser y vivir en el mundo.

Al normalizar el maltrato, hemos perdido la brújula de cómo cuidarnos. ¿Qué podemos hacer?
