
Desde hace muchísimos años, cuando quiero algo, me pongo en modo Atención, alerta a las señales, a lo que sucede.

Me di cuenta de que todo está a mi alrededor, solo que no lo veo, sea porque no es el momento o no puedo, porque no creo o no dejo que aparezca.

Un ejemplo trivial: estaba pensando en poner mosquitero a una ventana; averigüé por internet, tomé medidas (que no me cerraban), estaba frustrada. Charlo con una vecina y, de la nada, me comenta que vendrán de una empresa a ponerle un mosquitero. ¡Bingo!

¿Qué necesitas para atrapar las soluciones? Estar presente, en el aquí y ahora. Ese es el gran problema: vivimos en la mente.

Nos abrumamos con las mil opciones, dudas, confusiones y demás linduras con que nos ametralla, que nos perdemos las respuestas verdaderas que surgen sin cesar.

Comienza a probarlo. Ábrete a la serendipia, a la sincronicidad. Estate atento al entorno. Vive consciente y conectadamente.

En Diseño Humano, esto está relacionado con el Centro del Bazo (¿lo tienes Definido?): www.abrazarlavida.com.ar/diseno-humano