No son opuestos sino complementarios: en su interacción está el equilibrio y el balance del Universo.

 

El Yin está asociado a lo femenino, receptivo, frío, suave, oscuro, húmedo, negativo  (es el agua la noche y la noche).  El Yang está vinculado a lo masculino, activo, cálido, duro, luminoso, seco, positivo (es el fuego y el día).  Todos poseemos estas características y se trata de armonizarlas internamente, a fin de usarlas según sea necesario.  Puedo ser Yang cuando preciso entrar en acción y ser rápida, y puedo ser Yin cuando escucho y contengo a una amiga.

 

Como con todas las polaridades, ninguna es mejor que otra sino que cada una cumple una función.  No son opuestos sino complementarios: en su interacción está el equilibrio y el balance del Universo.

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2 respuestas

  1. Gracias Laura descubrir esos estados y frecuencia dentro de mi permitiendo q la vibración de cada polaridad pueda expresarse libre a través de mi, siendo testigo de ello y observadora de esa magia y poder q de alguna misteriosa manera guía la existencia dirige nuestra vida, creo q es un verdadero diseño del juego. Q hemos venido a jugar en esta existencia llamada vida , me encanta como expresas con tus palabras la vida ,

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