
Tremenda paradoja! Los fuertes no se conectan con su vulnerabilidad y los débiles no se vinculan con su fortaleza: omnipotentes o víctimas, solo extremos… y pérdidas para ambos.

Nos enganchamos en ser «positivos» porque seguimos creyendo que el sufrimiento es un premio; así no salimos de girar en un círculo vicioso que no nos deja crecer.

Mes muy fuerte e importante: dejando atrás el karma, brillando y sosteniendo nuestra verdad. ¡Fluye con la Energía!

Detrás de la «oscuridad» de los aspectos del ego, está la luminosidad de cualidades inexploradas. Aprende cómo descubrirlas (comenzando por el omnipresente Crítico).
