
Una familia es la síntesis de los diseños de sus integrantes. Una consecuencia de esto es que cada uno tiene un rol, un papel fijado en la dinámica, del cual no se desligará nunca. Aunque se vaya, cuando vuelva, tenderá a seguir cubriendo esa representación asignada, porque la impronta energética que se forma en una familia es muy poderosa. Puede salir de ese rol afuera, si trabaja conscientemente; de lo contrario, también lo cubrirá con las demás relaciones.
La función de una familia es básicamente subsistir. Es prosperar y continuar con el linaje. No le importa el bien individual de cada uno; en esto es bien Tribal: los componentes deben apoyarse mutuamente, siguiendo las leyes impuestas. La familia como la queremos vivir hoy es un “invento” reciente. Por eso, es tan difícil romper ciertos esquemas arraigados hace siglos.




