
El proceso es una constante conciencia sobre lo que nos acontece. ¿De qué sirve una meditación gloriosa si seguidamente caemos frente a la menor provocación de una amiga? Estamos en un mundo material, cualquier cosa que pensemos o recibamos en una meditación debe ser concretado, puesto en práctica. Es interesante observar cómo priorizamos lo mental o lo espiritual sin darnos cuenta de que es necesario integrarlo a lo físico. ¿Cuál sería sino el propósito de haber decidido encarnar? Esto es algo que tampoco se entiende en lo referente a temas de prosperidad. El camino espiritual y el material van de la mano, uno debería reflejar al otro. Si comprendemos la abundancia con que la Creación se manifiesta constantemente, ¿por qué la negamos en nuestra vida?
Cuando insto a la pequeña labor cotidiana, lo que digo es que cada día trae oportunidades de transformación. Un error común, sobre todo cuando recién se toma conciencia de la enorme cantidad de conceptos, actitudes y consecuencias perjudiciales que se han acumulado, es desesperarse frente a esa montaña que descubrimos y descorazonarse. Nadie está exigiendo que se la suba en una semana.
Cada día, la vida nos presenta diversos momentos para caminarla: cuando nos pescamos repitiendo la misma frase destructiva de siempre y la cambiamos por una constructiva (“yo puedo con cualquier cosa porque todo es mi creación” en lugar de “nunca voy a poder con esto”); cuando explotamos en una respuesta agresiva y la cortamos, para pedir perdón y centrarnos; cuando paramos de imaginar escenarios catastróficos y confiamos en que atraeremos lo que necesitamos; cuando sacamos la mirada del ombligo y apreciamos la belleza de lo que nos rodea; cuando dejamos de victimizarnos con el mismo cuento y miramos el panorama general como el diseño que hemos creado para evolucionar. Cada instante es una oportunidad. En esa conciencia que observa, comprende y transforma está la clave del proceso.
Cuando lo hemos hecho tantas veces que se incorpora, que forma parte de lo que somos actualmente y cesan las pruebas que la vida nos presenta para fortalecernos en lo que nos propusimos, cuando es tan natural como saber que el agua moja… lo logramos!




