Pasamos muchas horas sentados y en posiciones nocivas. Necesitamos estirar y movilizar el cuerpo para activar las articulaciones y la energía. En principio, conviene levantarnos frecuentemente, caminar un poco, hacer algunos estiramientos, sacar la vista de la computadora y mirar lejos. ¿Quieres hacer ejercicios en la silla? Aquí van algunos:


• Respira movilizando la columna: inhala (con el diafragma) llevando la pelvis hacia atrás, haciendo un puente en las lumbares (abre el pecho, estira el cuello), y exhala formando una C, estirando todo lo que puedas hacia adentro. No solo recibirás los beneficios de una buena respiración, sino que elongarás toda la columna.


• Estira la cintura y las piernas, llevando las piernas al pecho. Primero una, luego la otra y después las dos. Entrelaza las manos en la nuca y empuja los omóplatos atrás, tratando de que se toquen. Abre el pecho. Respira 10 segundos y suelta. Trata de tomarte las manos en la espalda, una por arriba y la otra por abajo. Intercambia los brazos.

• Elonga toda la columna: inspira y cae lentamente sobre tus piernas, soltando la cabeza. Respira, y aprovecha para liberar todos los pensamientos (déjalos caer al suelo) y relaja los músculos de la cara o haz gestos. Imagina que recibes fuerza y nutrición de la Tierra por las piernas.
Si deseas “limpiar” el plexo solar, aprieta suavemente la boca del estómago con los dedos, mientras respiras por la boca, exhalando las emociones. Sube lentamente, en redondo, vértebra por vértebra, con la cabeza floja, hasta sentarte en tu eje.




