
En relación a “Respeta la espiral evolutiva”, algunas personas me preguntaron cómo podía haber “olvidado” las noches oscuras del alma, ya que ellas no pueden dejar de lado ninguna de sus malas experiencias, aun cuando las han elaborado.
Cuando se trabaja desde el Ser y verdaderamente se comprende el propósito que esas vivencias tuvieron, pudiendo entonces transformar lo que las provocó, se entiende que ellas fueron solamente el catalizador necesario. Por lo tanto, se comienza a vivir desde ese nuevo lugar interno (y a veces externo) y se libera la situación y a las personas involucradas.
Para ser clara: se suelta la experiencia para quedarse con el aprendizaje. Desde esta óptica, se olvida porque ya no tiene sentido la memoria, ya que cumplió su objetivo. No volvemos a hacer las cosas porque no las recordamos (como muchos creen y por eso insisten en las grandes rememoraciones) sino porque no aprendimos nada. Una vez que realmente está en nuestras vidas, se existe desde ese paradigma. Es la Luz del Ser en Acción.




