
“Todo fruto, toda flor, fueron secreto un día.
Semilla enterrada en la necesidad.
Secreto de tu vida,
florece a partir de hoy,
Sé voz, color y canto.
Sé en toda dirección.
Alumbra al mundo con tu vida.
Que desde ahora nadie se pierda más de ti”.
Me encantó este pequeño poema de Leonor Bravo. Todos tenemos un secreto guardado: nuestra verdadera esencia. Condicionados por el entorno, nos perdimos de nosotros mismos. Liberémonos y alumbremos.




