
En estos días, he escuchado a unas cuantas personas decir que se sienten así, básicamente porque se han dado cuenta de actitudes que sostenían y, casi de golpe, comprenden la magnitud de las consecuencias.
Para que no se martiricen tanto, debo decir que es un signo de los tiempos: al ir evolucionando colectivamente hacia nuevos paradigmas, advertimos cómo nos afectaban pensamientos, emociones, comportamientos, situaciones, relaciones que, de tan “normales”, eran inconscientes y que ahora se revelan como altamente perjudiciales, carentes, vacías, limitantes, etc.
Es necesario pasar por esta etapa para tomar conciencia, para hacer el duelo, para derribar estructuras que no sostienen ni ayudan, para CREAR. Es importante no castigarnos ni juzgarnos; todos los ciclos son necesarios para desarrollarnos; lo dañino es permanecer en ellos cuando claramente están terminados. Sigue adelante, trátate amablemente porque eres digno de amor.




