
Como comenté antes, estamos en tiempos de aceleración. Abril es un mes muy fuerte, donde confrontamos aquello que ya no vibra con nosotros, que ya terminó su ciclo (pero seguimos aferrando), que no quisimos o pudimos realizar, que son ilusiones y expectativas falsas.
Esto provoca ira en principio; detrás, vacío, tristeza. Son emociones importantes, a las que no debemos rechazar, porque nos indican esos finales y nos proporcionan la energía y la motivación para terminar e iniciar algo nuevo. Este comienzo no puede ser cualquiera, sino uno atado a nuestra esencia y propósito; ya no hay tiempo para jugar con la comodidad o la victimización.
Busca ayuda si no puedes solo. Son tiempos desafiantes pero también maravillosos si sabemos confiar en nuestro Ser, que nos empuja a transformarnos y nos sostiene para encontrarlo.




