
Esta pandemia está desnudando problemas que han existido persistentemente, pero que se mantenían bajo la alfombra. En mi país, tanto los médicos de terapia intensiva, como los de hospitales públicos, como los policías (para dar algunos ejemplos), están denunciando falencias, bajos sueldos, pobre infraestructura, irrespeto, etc.
Para solucionar algo, es necesario primero visibilizarlo, conocer cómo (mal) funciona. Esto irá pasando en distintas cosas y niveles, cada vez más fuertemente, porque los cambios sociales serán imparables e impredecibles. No servirá la excusa “Esto fue siempre así, no sé porqué salta ahora”, ya que la pandemia y la Energía entrante están presionando para la transformación.
Funciona tanto para lo colectivo como para lo personal: lo que fue, ya no será. Querer continuar con algo porque se hizo así en el pasado no resistirá el empuje de lo nuevo.




