Las diferencias entre la tercera y la quinta dimensión

Difícilmente alguien con nociones arraigadas en la tercera (establecidos por cientos de años) puede comprender los conceptos nuevos de la quinta.

 

Una paciente me cuenta una discusión con su hermana acerca del tema de los celos, cuando ella le comenta que pueden ser buenos o malos.  Mi consultante le dice que no hay celos “buenos”, que no debería creer que son una muestra de amor.  Después de un largo rato, su hermana comprende lo que ella quiere decir.  Le comento que esa es una típica discusión entre la tercera y la quinta dimensión: difícilmente alguien con nociones arraigadas en la tercera (establecidos por cientos de años) puede comprender los conceptos nuevos de la quinta.

 

Cada vez más, esta brecha se irá profundizando, movilizando a la mayoría a abrirse a la Nueva Energía y cambiando los cimientos en los que estamos parados.  El lunes, voy a publicar una explicación de lo que significa la tercera, cuarta y quinta dimensión y de la evolución que estamos transitando.

 

Pon en duda lo que te han dicho por años.  No quieras usar modelos del pasado para que funcionen en el presente.  No creas que puedes entrar a lo nuevo sin liberar lo viejo.  Escucha tu corazón, tu intuición, tu cuerpo.  Atrévete a seguir lo que te dicen.

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