
Durante muchos años, viví en un mundo de fantasía, que era mil veces mejor que el real. Con el tiempo, comprendí que no podría llevar una vida verdadera si no enraizaba mis sueños. No se trataba de negarlos o destruirlos por considerarlos quimeras, sino de entender que ellos escondían lo que yo era y deseaba, en una forma exagerada.
Tuve que duelar esas ilusiones para poder habitar lo posible. Esta Luna tiene relación con esto: encuentra la verdad detrás de las imaginaciones y llévalas a la realidad. Septiembre nos da un respiro para comenzar.




