
Hay distintos procesos que suscitan esta emoción en Diseño Humano (los tengo casi todos). Son difíciles de transitar si no se comprende que son cíclicos, no dependen de lo que pasa ni podemos controlarlos. Simplemente, suceden. En lugar de querer huir de ellos (como antes), he aprendido a disfrutar esa suave caída en tierra, ese anhelo, esa lluvia tenue, ese blues taciturno, esa canción rota y sombría. Hay una belleza allí y hay un propósito: descanso, recapitulación, revisión, remembranza, pausa, respiro. Todo está bien si lo aceptamos.




