¡No puedes todo! (Cuidado con los cantos de sirena)

Los problemas de que el ego tome el mando...

 

Una paciente (esposa, madre, hija, emprendedora, y otros etcéteras) se quejaba de que ya no daba más, corriendo de un lado a otro, tratando de cumplir con todos los roles, sintiendo que no tenía un minuto para sí misma.  Cuando le comencé a decir que tenía que dejar de hacer ciertas cosas, que delegar otras y que renunciar a esa actitud de omnipotencia con la que se manejaba, me dijo sonriendo, con cierta ironía: “Entonces, ¿no puedo todo?”.  ¡¡¡NO!!!!

 

Se ha instalado una idealización (sobre todo en las mujeres) de que podemos con todo y, para colmo, de que debemos hacerlo perfecto.  Las consecuencias, a nivel físico, psicológico y vincular de este despropósito, están a la vista: cansancio, hartazgo, estrés, enfermedades, mal dormir, vacío, falsa ideas del yo, consumismo, y muchas otras calamidades.

 

Una de las causas de este proceder nace de haber dejado que el ego maneje nuestras vidas y la sociedad.  Habiendo muerto Dios, el ego tomó su lugar con todas sus inseguridades, carencias, limitaciones y miedos, los que buscó compensar con esa idealización de omnipotencia que le queda tan mal y es tan falsa como él.

 

Es hora de despertar a estos manejos y poner las cosas en su lugar.  El ego nunca podrá darnos propósito ni sustancia ni jamás llenará el vacío de Ser o de lo divino.  Es un instrumento, nada más.  Abrir los ojos a las manipulaciones que el sistema ha hecho de esto es una buena forma de salir de los cantos de sirena que nos conducen a encallar el barco.  La guía está en las estrellas y ellas están en el Cielo.

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