No te involucres en todo lo que surja: tu elección es vital.

No todo lo que se presenta en tu vida es para que lo experimentes.  Es más, es para que ELIJAS y te DEFINAS. 

 

Una paciente, con una gran energía y creatividad, se embarca en cada cosa que aparece.  A pesar de mis prevenciones, todo le parece interesante y no duda en probar… hasta que colapsa…  Después de unas cuantas veces de este ciclo, se da cuenta de que no vale la pena seguir así, porque su cuerpo termina pagando el precio.

 

Este proceder es muy habitual.  El 70% de la humanidad viene a Hacer y el 10% a Iniciar, así que tienen en común ese frenesí por experimentar, por lanzarse a  cualquier oportunidad que surja o a forzarla si no se presenta.  No tienen en cuenta que la Vida siempre está ofreciendo posibilidades… pero que no todas son para nosotros

 

Vivimos en una sociedad construida sobre el hacer; cuanto más, mejor.  Vi nacer esa locura en los ochenta y consolidarse en los noventa: sus íconos eran los yuppies, esa gente que trabajaba en las multinacionales o eran independientes y que tenían el día ocupado en sus trabajos o en sus fiestas.  Ricos, hermosos, bien vestidos, enérgicos, poderosos, sonrientes.  ¿Qué quedó de ellos?  Poco, aunque ahora son reemplazados por los tecnológicos y, siempre, por la omnipresencia del mundo del espectáculo.

 

Lo que sí quedó es esa efervescencia de que debíamos estar ocupados continuamente, que eso era sinónimo de éxito, de beberse la vida en grandes sorbos, de ser interesante y potente porque se hacía de todo, todo el tiempo (aunque ahora es más porque no alcanza la plata).  En el inconsciente colectivo, la actividad constante es sexy y glamorosa, tiene carisma. 

 

Y sería verdad si fuera por estar atareados en sus propias cosas, en lo que amen.  Pero, generalmente hacen lo que deben, lo de los demás, lo que trae dinero, lo que aparece.  Y entonces se transforman en esclavos del sistema, sean pobres o ricos.  Se meten en acciones que no son para ellos, no se escuchan, ponen el cuerpo sin parar, se creen todos los cuentos, terminan frustrados o enojados (y agotados y enfermos), ¡tanto trabajo para nada!

 

 

Lo que no saben es que deben seguir su Autoridad Interna, su GPS esencial que les indica en qué involucrarse y en qué no.  Depende de cada persona, no es el mismo para todos, puede ser la intuición, la energía, la Ola emocional, el Ser, la voluntad.  Lo importante es que jamás es la mente.  Nunca debemos dejarnos llevar por sus vaivenes ansiosos, porque solo lograremos más frustración.  Conocer la forma en que decidimos es imprescindible.

 

Siendo alguien del 20% restante, sin la energía suficiente para tal despliegue, sin ganas de hacer, observadora y crítica de lo establecido, siempre me llamó la atención esa enorme fuerza vital, esa conexión a la vida.  Y también me sorprendió cómo era (mal) utilizada, tanto por los portadores como por los que movían los hilos.  Esto es fundamental en estos momentos.

 

No todo lo que se presenta en tu vida es para que lo experimentes.  Es más, es para que ELIJAS y te DEFINAS.  Siendo un tiempo tan transformador, tu elección tiene un efecto profundo en tu existencia y en las de los demás.  ¿Involucrará más frustración, más sufrimiento, más esfuerzo, más lucha, más esclavitud a los dictados externos?  ¿Tiene relación con tu diseño original, con tus dones y cualidades, con la vida que deseas?  ¿Traerá alegría, propósito, abundancia, paz, relaciones sanas, amor, un sentido de conexión a Todo Lo Que Es?  Es tu elección y es vital.

 

 

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