
¿Sientes el fuego? ¿La ira y la inestabilidad, la desilusión y la frustración, las dudas y la incertidumbre, que buscan quemarse y renacer? Usa estas emociones para moverte hacia un lugar interior distinto y sostener la vibración del cambio.
Memorias celulares antiguas (personales, familiares y kármicas) nos están limpiando a través de enfermedades, pérdidas de todo tipo, quiebres, aislamiento, enojos, llantos, lo que cada uno necesite. Cuanto más resistamos, más fuertes será la reacción. Saquemos la resiliencia y la adaptabilidad que tenemos y aceptemos lo que se presenta.
Respiremos. Sintamos los pies bien plantados en la Madre Tierra y pidamos Luz al Padre Sol. Seamos un canal del nuevo Humano Divino, siendo abiertos a la información que aparece en forma de sentimientos, ideas, personas, sincronicidades, etc. No sabemos dónde ir y está bien. El camino surge a medida que caminamos.
Llenarnos de información mental y no ponerla en práctica es una carga considerable. Tomemos algo y seamos constantes en llevarlo a la acción en pequeñas dosis, lo que podamos, cada día. Eso es más poderoso que una pretendida maniobra disruptiva, que acarrea resistencias inútiles. Tratémonos amablemente.




