
Muchas personas dicen eso, pero es algo tan abstracto que se quedan girando en lo mismo. ¿Qué desean, en el fondo? No lo saben. En principio, tenemos que saber desde dónde partimos y hacia dónde queremos llegar. Si no nos conocemos, muy probablemente estemos peléandonos con nuestros aprendizajes; así que, en lugar de rechazarlos, deberíamos aceptarlos y ponernos manos a la obra.
Esas dos palabras son cruciales: pelea y rechazo. Si no comenzamos desde la aceptación de lo que hay, la división y la consiguiente lucha que se produce tirará por tierra con cualquier intento. Entonces, será un tironeo constante que drenará las fuerzas, en vez de una evolución armónica hacia… lo que somos verdaderamente. No se trata de ser otros sino de ser nosotros.




