
Vivimos en una “sopa” de Energía. Atravesados por neutrinos (básicamente del Sol, pero también de los demás planetas), intercambiando áuricamente toda clase de cosas con los demás, recibiendo nutrición de la Tierra y de muchas otras fuentes (y también toxicidad).
Estamos inmersos en un campo energético, del que apenas nos damos cuenta, pero permea nuestra vida consistentemente. Si tomamos Conciencia de este dar y recibir continuo, si accionamos desde nuestro diseño original, la Vida es un fluir en el que movilizamos nuestras cualidades y accedemos a nuestro aprendizajes sin resistencias.




