
Me sigue sorprendiendo cómo hemos “comprado” que la mente nos puede guiar en este laberinto que es la vida. Repleta de condicionamientos externos, solo puede divagar entre tantas posibilidades, tratando de cumplir con los mandatos, de obtener reconocimiento, claridad, cariño.
Aun sabiendo que existen otras instancias (la Autoridad Interna de Diseño Humano es indiscutible y fiable), seguimos atrapados por las creencias y los pensamientos repetitivos. No hacemos la labor de quitarle poder y reeducarla, para que sea un Observador amigable de los acontecimientos, fluyendo en el aquí y ahora. Te aseguro: vivir en el cuerpo, con una mente que acompaña, guiados por nuestra dirección individual, es posible.
¿Cuál es tu Autoridad Interna? Haz tu Carta de Diseño Humano.




