
Un 70% de las personas tienen una frecuencia llamada Metamorfosis. Cuando inician algo (sea un aprendizaje, una labor, una relación, etc.) no avanzan progresivamente sino que se estancan hasta integrar todo y recién entonces pegan el salto hacia un nuevo nivel. Luego, vuelve a suceder lo mismo y así siempre. Es como el proceso de la mariposa: mientras está en el capullo, por afuera no se percibe nada, ya que el crecimiento es interno y debe completar su desarrollo; solo cuando la mariposa aparece, nos damos cuenta de su evolución.
Es importante que lo sepan porque tienden a abandonar justo antes de producirse el cambio, porque piensan que no sirven o que tienen algo malo o que son lentos (algunos necesitan más tiempo que otros), etc.
Conocer cómo venimos “cableados” es fundamental para no ir en contra de nosotros mismos, pidiéndonos imposibles.




