
Me llaman la atención esas mujeres que defienden el feminismo y/o que dicen estar libres de la opresión del patriarcado y postean fotos semidesnudas y en actitudes sexuales. Al parecer, antes lo hacían porque el sistema se los exigía con sus posiciones retrógradas, machistas y abusivas; ahora, lo hacen porque ellas lo “eligen”, porque son libres de expresar su cuerpo… de la misma forma de antes…
¿No es un poquito contradictorio? Es como los rebeldes, que luchan contra algo, pero que siguen en igual régimen, solo que desde el otro lado; nada más están batallando, sin ofrecer algo nuevo y transformador. ¿Acaso no piensan que los machistas se están regodeando con sus fotos, que siguen alimentando el morbo, y que lo hacen voluntariamente?
Una actriz, de avanzada edad pero que se mantiene siempre juvenil, contó que, cuando los hombres quisieron “objetivarla”, ella tomó el toro por las astas y les ganó tomando una posición confrontativa. Desde entonces, vive mostrándose en los medios casi sin ropas y contando sus aventuras con todos los hombres con quienes se acostó (algunos ya muertos). ¿No es eso machista, no es lo que hacen ellos, minimizando al otro y tratándolo como un objeto sexual?
En fin, este es el mundo que tenemos: nos vamos de un extremo al otro, pero nunca salimos del juego. Todavía no entendemos que se trata de dejar de jugarlo y conectar con otro paradigma en el que respetemos las diferencias y las integremos internamente, para no pelearlas en el afuera.




