- Duermes mucho o no puedes dormir hasta muy tarde; te despiertas continuamente; tienes sueños vívidos (o pesadillas).
- Síntomas en la parte baja del cuerpo: piernas, caderas, cintura.
- Perturbaciones en el sistema digestivo.
- Dolores de cabeza, cambios en la visión o en el físico, mareos, etc.

La Energía que está entrando es muy fuerte y causa transformaciones en el cuerpo, que trata de liberar la densidad. Esto también sucede a niveles psicológicos: podemos pasar de períodos en que nos sentimos maravillosamente a otros en que pensamos que todo eso fue una fantasía; en que estamos llenos de ánimo a otros en que solo dormiríamos; de llevarnos el mundo por delante a estar tristes, desilusionados y hartos.
Esto seguirá. Haz lo que puedas, no te exijas de más. Simplifica y date tiempo para tu vida interior. Respira, siente tu cuerpo, descárgalo, agradécele. No es necesario grandes gestos ni técnicas, solo recuerda estar presente y fluir con lo que sucede.




