
Escucho esto todo el tiempo, en las películas y series, en la vida cotidiana, y generalmente viene de personas que… no vienen con eso… ¿Cómo?! ¿No es que todos tenemos una vocación, una pasión, algo que es lo único que podemos hacer? No.
En Diseño Humano, esto es parte de la Dirección del Centro G. Cuando está Definido (como en mi caso), debemos encontrarlo. A veces, se sabe desde pequeño: “Voy a ser pianista”; otras, nos toca probar muchas cosas hasta dar en el clavo y, cuando sucede, sentimos una enorme paz y plenitud. ¿Y si está Sin Definir? No existe; es un aprendizaje. Cada trabajo, hobby, curso puede darles una dirección por un tiempo (o para siempre) y luego se acaba y comienza otra cosa.
Esto es vivido desde el No-Ser, desde la carencia o la falla, y puede dar lugar a mucho sufrimiento y desvalorización si no se comprende como un aprendizaje. Las personas con un Centro G Definido podemos ayudarles aportándoles dirección, ideas, posibilidades. A veces, de las variadas actividades surge un combo único y personal que corona el aprendizaje. Sea como sea, no hay falta en ello: tómalo con curiosidad y entusiasmo, explora probabilidades, cambia perspectivas, haz lo que te gusta un tiempo y, si ya no te llena, déjalo y ábrete a algo nuevo. Todo está bien. Es tu diseño.




