
“Todo el mundo está ocupado intentando ser ALGUIEN. Yo estoy tratando de convertirme en NADIE.”
Palabras más o menos, esta intención de Ram Dass me identifica. No porque quiera destruir mi ego y desaparecer en la Nada, sino siendo amable y aceptante con él (como también proclamaba Ram Dass divertidamente). Estamos encarnados y transitando una época caótica: exigirnos existir como Seres de Luz impolutos, libre de enojos, miedos, dudas y contradicciones es no solo inútil sino también dañino. No lo lograremos, así que es mejor dedicarnos a lo nuestro.
En esta sociedad, parece que todos debemos ser Alguien, o sea un ego bien ajustado, con suficiente dinero y reconocimiento (cuanto más, mejor), adaptable a los mandatos del momento. Ser Nadie vendría a significar, por un lado, salir del molde impuesto y, por otro lado, aceptar la encarnación que traemos y dejar de dramatizar para ocuparnos de sus propósitos. Con sencillez, con humor, con amor.




