
Cuando era joven, leí algo que me marcó profundamente. Siendo una “hereje”, tenía mucho interés en cómo transformar al sistema. Este autor, de quien no recuerdo el nombre, afirmaba que los cambios se producían en los márgenes. El que estaba dentro del sistema no podía realizarlos porque era parte de la maquinaria y no se daba cuenta de cómo funcionaba y el que estaba fuera no tenía oportunidad, porque era irrelevante.
Solo quien se podía mover en los márgenes, observando sin creer, estando sin pertenecer, usando lo necesario sin ser prisionero del consumismo, era capaz de introducir el cambio subrepticia y furtivamente. En eso estoy desde hace años…




