
Últimamente, se están “creando” tantos trastornos que perdí la cuenta. Si seguimos así, dentro de poco, la humanidad entera estará dentro de alguno y ya no habrá individuo sano en su más amplio sentido (a menos que no tenga dinero para pagar el tratamiento…). La voracidad capitalista y el perfeccionismo del ego parecen estar detrás de esto.
Por un lado, hay situaciones normales que ahora se tratan como problemas. Un ejemplo es las personas que tienen (en Diseño Humano) los Centros de la Cabeza y del Ajna Sin Definir: son por naturaleza abiertos a toda clase de información y por eso dispersos, por lo que les cuesta prestar atención a un foco, a menos que les interese mucho. Otro error común es pedirle a cualquiera que ponga fuerza de voluntad para lograr algo cuando resulta que solo el 36% la posee (los que tienen el Centro del Ego Definido). Exigir lo que no existe es descorazonador.
Por otro lado, como Humanidad, estamos en mutación. Muchos niños que están naciendo desde hace un tiempo la traen y portan cualidades distintas a las que conocemos. Pienso que, en lugar de querer adaptarlos a las formales, podríamos congregarlos y aprender de ellos para crear una nueva sociedad.
Todos somos iguales y todos somos distintos, ya que nuestro diseño es nuestro particular y original aporte a un mundo diverso y maravilloso, en evolución hacia la conexión con el Espíritu. Ni normalizar ni segregar: integrar.




