
Septiembre viene “denso”. No terminamos de liberar lo viejo y lo nuevo todavía no está claro. Estamos enojados, estresados. Una de las cosas que más nos traba es algún anhelo que hemos sostenido por mucho tiempo y que no es posible ahora. Sea porque no somos los mismos, eran de otra época, pertenecían al ego, ya no son viables, por la razón que sea, debemos ser sinceros y darnos cuenta de que es necesario soltarlos, hacer el duelo, y construir algo distinto en este momento, con lo que somos ahora.
Otro tema son las conductas que venimos arrastrando. Nuevos tiempos requieren nuevas actitudes. Si somos adictos a la queja, a la victimización, a la lucha, al sufrimiento, tenemos que entender que no sucederá nada desde esta perspectiva (solo más de lo mismo). La gratitud, la conciencia, la presencia (estar en el aquí y ahora, en el cuerpo) son aliados en salir de la Dualidad, en ubicar al ego en su lugar, en recibir guía y ayuda de los Seres de Luz.




