Una mirada amorosa (o, por lo menos, amable).

"Ten esa mirada amorosa para todo el mundo, para todas las cosas. Sin importar si son buenas o malas, simplemente ilumínalas con amor"
Fui a Barrancas de Belgrano, a tomar Tierra, y me senté en mi árbol favorito (puedo decir EN porque lo hice sobre una de sus enormes ramas). Me puse a mirar a mi alrededor y vi a un pequeño que recientemente aprendió a caminar, corriendo sonriente con sus pasos rápidos y precarios, mientras sus padres iban tras él cuidándolo, pero permitiéndole explorar a sus anchas. Una niña se acostaba en la pendiente y rodaba una y otra vez, encantada. Otro niño le tiraba una pelota a su perro y disfrutaban juntos por toda la plaza.
En un momento, me di cuenta de que los observaba con una sonrisa y una visión amable. Y me bajó: «Ten esa mirada amorosa para todo el mundo, para todas las cosas. Sin importar si son buenas o malas, simplemente ilumínalas con amor». En eso estoy…

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