Recién estamos comprendiendo verdaderamente cómo conectarnos con nosotros mismos y crear desde ese lugar de conciencia superior: es una cuestión de vibración…
Cada vez que nos enojamos, nos quejamos, nos victimizamos, nuestra vibración cae dramáticamente y atrae energías similares. “Ya sé” podría ser tu respuesta. “¿Y lo estás practicando?” sería mi réplica. Nos llenamos de información que nos da la impresión de que ya lo estamos logrando. No es así, por supuesto. Solo tenemos la ilusión de que, porque lo leemos o lo repetimos como loros, está sucediendo.

Este es un mundo material, así que debemos llevarlo a lo concreto: dejar de vibrar bajo cuando nos sorprendemos haciéndolo e inmediatamente subirla con un nuevo pensamiento y una nueva acción. Tenemos que entender que la alegría, la gratitud y la conciencia son los pilares de manifestación de la Nueva Energía. Como te darás cuenta, no se consigue de la noche a la mañana, pero te aseguro que es mucho más sencillo que en años anteriores.
En realidad, tenemos que salir de los viejos conceptos repetitivos de “no puedo”, “ya lo intenté y no salió”, “todo está mal” y demás que nos congelan en la negatividad y la carencia. Cuesta sentir que estamos en una nueva vibración y conectarnos a ella, pero perseveremos hasta lograrlo.




